Bolivia fracasa en su intento de encontrar petróleo en la amazonía
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Bolivia fracasa en su intento de encontrar petróleo en la amazonía

La fase exploratoria que la compañía de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) llevaba a cabo en asocio con la venezolana Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) en una zona de la amazonía boliviana arrojó un resultado que no fue el esperado. Por el contrario, mostró que solo existen reservas de hidrocarburos “en cantidades no comerciales”.

Así lo informó la propia compañía en un comunicado en el que anuncia que insistirá en continuar la búsqueda en una zona aledaña debido a que hay indicios de la existencia de “un sistema petrolero activo en el área”.

El informe añade que incluso en la primera búsqueda se hizo una perforación mil metros mayor de la proyectada sin éxito, aunque asegura que someterá los hallazgos geológicos a un exhaustivo análisis que esperan que genere las coordenadas de un nuevo pozo.

Resultados inesperados

Tales análisis, prosigue, tomarán hasta ocho meses en dar un resultado que, de ser positivo, dará pie a comenzar el trámite de consecución de licencias, que tarda otros ocho meses. Luego serán “unos 16 meses para la construcción del camino y planchada y 12 meses para la perforación del nuevo pozo”, agrega.

Todo ese proceso, en el caso del pozo fallido de Liquimuni, tuvo un costo de $540 millones: 40 para abrirse paso hasta allí y 500 para la construcción del campamento, la infraestructura y la exploración en sí.

Todo se hizo en medio de una gran expectativa que llegó a especular con 50 millones de barriles y un trillón de pies cúbicos de gas, en 2011, recuerda La Prensa de Bolivia.

Ahora, toda esa inversión parece haberse perdido, junto con los $50 millones que costó la operación del taladro que actualmente se está desmontando, según La Prensa. La incertidumbre por la demorada presentación de resultados, inicialmente programados para octubre de 2015, hacía prever que algo no andaba bien, indicaron especialistas en la materia a ese medio.

Sin embargo, agregaron que el fracaso no significa que se deba renunciar a la búsqueda, pero aseguró que el contexto ya no es tan favorable debido a la caída de los precios del crudo y las dificultades en materia de inversión que esto implica.

El portal Los Tiempos comenta que se trata del segundo fracaso de la YPFB que fracasa después de que sucediera algo similar con el pozo Timboy-X2 del Aguaragüe, que fue declarado “seco”. “El Gobierno también había informado que los volúmenes hallados no eran comerciales, pero que se insistiría”, asegura ese medio.

Las semejanzas con ese primer caso son latentes, prosiguen: un proyecto que se planteó en 2008, empezó a perforarse en 2013 y solo en 2015 se conocieron sus resultados. “La inversión prevista fue de 70 millones de dólares y se pretendía hallar reservas equivalentes a 5,7 millones de barriles de petróleo y a 0,7 billones de pies cúbicos de gas,” añade.

“No hay absolutamente nada”

No se han hecho esperar reacciones y consecuencias desde La Paz, que por su cercanía esperaba poder contar con algún beneficio por regalías y ahora reclamará al gobierno por lo que dejó de percibir. Otros sectores citados por Los Tiempos también piden cuentas al gobierno de Evo Morales pues “en un principio se habló de convertir”a Bolivia en el centro energético de Sudamérica, pero ahora sale con que “no hay absolutamente nada.”