Más ‘héroes de guerra’ acusados de ordenar ejecuciones extrajudiciales en Colombia
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Más ‘héroes de guerra’ acusados de ordenar ejecuciones extrajudiciales en Colombia

Dos de los exmilitares de más alto rango y distinción del ejército colombiano de los últimos años se encuentran ahora en la mira de la justicia.

Están siendo investigados por los llamados falsos positivos, o ejecuciones extrajudiciales, durante el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez.

El primero de ellos, es el exgeneral Mario Montoya, quien se encuentra todavía bajo investigación y tiene pendiente la audiencia de imputación de cargos para el 31 de mayo próximo.

Se trata del excomandante máximo del Ejército colombiano, con al menos 14 reconocimientos y quien estuvo a cargo de las operaciones militares insignia de ese gobierno: “Jaque”, en la que se liberó a la excandidata presidencial Íngrid Betancourt y a varios secuestrados más, y “Fénix”, en la que se dio de baja al comandante de las FARC alias Raúl Reyes, en la frontera de Ecuador con Colombia.

El diario El Espectador detalla que Montoya estuvo al frente de esa institución en la época más cruenta del fenómeno de las ejecuciones extrajudiciales, cuando además el ministro de Defensa era el hoy presidente Juan Manuel Santos.

Se trató de la época en que mejores beneficios se otorgaban a las unidades que presentaran mejores resultados en la lucha contra la guerrilla en forma de bajas, por lo que muchos se adelantaban y asesinaban civiles, algunas veces personas discapacitadas, y luego eran disfrazados y montados como supuestos guerrilleros.

Ese diario incluso cita el testimonio de otro coronel condenado por el mismo tema, Robinson González del Río, quien aseguró que Montoya les urgía:

“Yo no quiero regueros de sangre. Quiero ríos de sangre. Quiero resultados”

Y en ese sentido fue así, las cifras del gobierno se dispararon y, mientras se las aplaudía, cientas de familias penaban por la suerte de sus familiares inocentes muertos.

Hasta otros altos mandos militares habrían sentado su voz al respecto, ya que el violento accionar del comandante “habría ocasionado que sólo en 2007 se reportaran 737 ejecuciones extrajudiciales, mientras en 2000 la cifra fue de 17,” añade ese diario.

El general también ha sido señalado de ser complaciente con grupos de autodefensas. Ese medio cita los testimonios de miembros desmovilizados de esas células paramilitares que lo han acusado de ser condescendiente con ellos y evitar confrontarlos, así como de otros que aseguran que se encuentra en la nómina de colaboradores de la organización criminal denominada Oficina de Envigado.

El segundo exeneral se entregó

En segundo lugar está el general retirado Henry Torres Escalante, quien cuenta con al menos 13 condecoraciones y se entregó esta semana después de que la Fiscalía General de Colombia le dictara medida de aseguramiento en el proceso que lleva en su contra por el homicidio de dos civiles, padre e hijo, en el departamento de Casanare, de acuerdo con el diario El Heraldo.

Daniel Torres Arciniegas y su hijo Roque Julio eran denunciantes de falsos positivos y fueron presentados como guerrilleros abatidos en combate en el año 2007, añade ese medio.

Amenaza de impunidad

No obstante, la ONG Human Rights Watch alertó que tal como se están desarrollando las conversaciones de paz del gobierno colombiano con la guerrilla de las FARC en La Habana, existe el riesgo de que “miembros del ejército responsables de la ejecución sistemática de civiles escapen a la justicia”.

Esto debido a la implementación de una Jurisdicción Especial para la Paz, que también adoptaría los procesos por falsos positivos, lo que generaría que la justicia tenga un alcance limitado sobre los mismos e incluso otros que ya han sido cerrados pedirían acogerse a esta medida para salir libres.

Ver también:

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