La reacción de Fidel Castro a la visita de Obama es vista como una buena señal
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La reacción de Fidel Castro a la visita de Obama es vista como una buena señal

El líder cubano Fidel Castro reaccionó públicamente por primera vez a la visita del presidente Barack Obama a Cuba, la primera de un mandatario estadounidense a la isla en algo menos de un siglo.

En su columna habitual en Granma, el expresidente cubano se despachó en críticas y plantó su posición aun evidenciando que entre él y lo que expresa su hermano Raúl con palabras y hechos, existen considerables diferencias.

“Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas”

A Castro pareció molestarle que Obama hiciera alusión al cambio de los tiempos, y sugirió que desconoce de los antecedentes históricos que, según él, han derivado en los logros de su revolución.

“Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana”

El remate de la larga columna es el más fuerte:

“Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?”

Luego concluye:

“Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.”

Una buena señal

En los Estados Unidos, lejos de generar indignación, el mensaje del comandante cubano ha caído como una buena señal de que con ello necesita reivindicar posiciones que tambalearon con las palabras y la sola presencia de Obama.

Según The Washington Free Beacon, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, opinó que “es un indicio del impacto significativo de la visita del presidente Obama a Cuba”.

El funcionario también destacó que el nivel de compromiso que la visita fue capaz de establecer “no habría sido posible si no hubiera hecho el viaje.”

Para Earnest, una buena señal de esto también fue que un periodista hubiera podido interpelar a Raúl Castro: “ese es el tipo de cosas que nunca había pasado, y es innegable que eso crea presión adicional sobre el gobierno cubano.”

El vocero del Departamento de Estado, John Kirby, se pronunció en un sentido similar, señalando que “las políticas previas de los últimos cincuenta años no han funcionado”, al tiempo que resaltó que la normalización de relaciones entre ambos países es cuestión de compromiso.

En sus declaraciones, recogidas por el portal cubano Cubanet, reconoce que el camino que queda por recorrer es todavía sinuoso, como en lo que se refiere a Derechos Humanos. Sin embargo, el funcionario también afirmó que en el gobierno estadounidense siguen creyendo que la mejor forma de llegar a algo es por medio del diálogo.