Colombia: A un paso de aprobar oficialmente el matrimonio igualitario
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Colombia: A un paso de aprobar oficialmente el matrimonio igualitario

En lo que es considerado por muchos como una decisión histórica para Colombia, la Corte Constitucional descartó la ponencia del magistrado Jorge Pretelt que estaba orientada a negar una vez más la posibilidad de que las uniones de parejas del mismo sexo fueran reconocidas a cabalidad como matrimonios.

En consecuencia, la Corte determinó que el magistrado Alberto Rojas Ríos deberá ahora formular una nueva en sentido contrario, estableciendo claramente los alcances y pormenores de la decisión.

Aunque todavía no entra en rigor, el resultado de seis votos a favor frente a tres en contra ha sido celebrado como el gesto más diciente de cara a una decisión definitiva. La discusión de la nueva ponencia se ve como un mero trámite. Sería inesperado que alguno de los magistrados que ahora negaron las objeciones, no acepten luego una iniciativa a favor.

Celebrando…

A las parejas del mismo sexo se les permitía celebrar contratos parecidos al matrimonio con efectos similares pero no idénticos a los de las parejas heterosexuales, por lo que el Congreso debía legislar al respecto de una vez por todas, so pena de que lo terminara haciendo la Corte, detalla La Silla Vacía.

Así terminó sucediendo: ante la falta de iniciativas al respecto, el magistrado Pretelt se encargó de redactar la ponencia señalando que tal como se encontraba establecido, ya se legitimaba el vínculo.

Sin embargo, la Corte consideró que persistía un “déficit de protección” que, de acuerdo con La Silla Vacía, se superaría aclarando la interpretación de matrimonio para que aplicara a las uniones indistintamente de la orientación sexual o el género con el que se identifiquen las parejas.

Ahora, una vez se apruebe la propuesta de Rojas Ríos, y se notifique el fallo públicamente, ningún notario podrá negarse a celebrar matrimonio a parejas homosexuales.

Un tortuoso camino

Constitucionalmente, Colombia está concebida como un país laico, pero carga con una fuerte tradición conservadora incluso a nivel legislativo. Iniciativas consideradas progresistas suelen pasar por tortuosos trámites en las cortes para poder convertirse en realidades. Además, pocas de estas son abordadas por el poder legislativo, que o las omite o no encuentra consenso para pronunciarse al respecto, por lo que los temas terminan siendo definidos por la máxima autoridad en materia de constitucionalidad.

De ahí parten también algunas de las críticas que surgen en casos polémicos como este, en los que se discute que temas sensibles no sean abordados por la rama del poder a la que le corresponde y terminen siendo definidos en su totalidad en la Corte por unos pocos. Otros responden que esto garantiza los derechos de las minorías pues, en un país de tradición tan conservadora respecto a estos temas, los derechos de minorías se hundirían fácilmente en una instancia en que priman las mayorías, como en el Congreso.

Es un círculo vicioso pues la susceptibilidad del tema también hace que en el parlamento se evite emitir decisiones debido a los costos electorales que estas acarrean, pues hay muy pocos dispuestos a arriesgar su capital político al favorecer a unos u otros.

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