Colombia: Clan Úsuaga sigue con su campaña de terror
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Colombia: Clan Úsuaga sigue con su campaña de terror

El Clan Úsuaga, un grupo alimentado por actividades paramilitares, han creado un clima de miedo y terror por varios pueblos rurales y alejados de Colombia.

En Antioquia, Córdoba y Chocó la gente tiene pánico, después de una campaña continua de 72 horas de pánico, mientras que varios municipios se han convertido en pueblos fantasmas, acoplado con la muerte de nueve policías por ataques sicarios.

“Las calles están solas. Solamente permanece abierto un supermercado de cadena que está custodiado por policías. El jueves los niños no fueron al colegio y ayer los hicieron ir pero antes de las 10:00 a.m. los mandaron de regreso a las casas. Se dice que llegan hombres con la cara tapada para advertir a  los comerciantes que no pueden abrir. El jueves quemaron una buseta que venía de Montería. En todos mis años de vida no había  visto que algo así pasará en este pueblo,”

relata una mujer de Lorica, en el departamento de Córdoba, donde el grupo permanecía activo.

En Medellín, un grupo de 12 miembros de la banda criminal incineraron un bus alimentador del metro. Pero la campaña no solamente  incita miedo en la calles, también los miembros han manipulado las redes sociales y WhatsApp para atacar a sus víctimas.

“Reconicimiento político”

El presidente colombiano Juan Manuel Santos Santos descartó cualquier posibilidad de negociar con esta organización, según la revista Semana.

“Hoy vimos en un comunicado en el que reiteran que son una organización con dominio territorial, unidad de mando y hacen operaciones militares continuas a lo largo del tiempo, eso es un discuros para tener reconocimiento político”.

Sin embargo, la reacción del gobierno es poco eficiente ante las poblaciones más afectadas, donde surgen rumores frente a la presunta participación de  las FARC.

Enlances al narcótrafico

Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, es un campesino de 46 años, es la cabecilla de este grupo armado. El exparamilitar, ha reclutado cerca de 3.000 miembros –entre exmiembros de las FARC y del EPL– con los que domina alrededor del 60 por ciento del mercado del narcotráfico y el 70 por ciento de la minería ilegal, informa El Tiempo.

Los Estados Unidos también están participando en la captura del clan, clasificando a Otoniel como un criminal de alta peligrosidad por el que ofrece $5 millones de recompensa.