El falso doctorado que puso en jaque al alcalde de Bogotá
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El falso doctorado que puso en jaque al alcalde de Bogotá

Se trata de un supuesto Doctorado en Administración Pública que el alcalde Enrique Peñalosa ha mostrado desde hace varios años como parte de su currículum, pero que en realidad no existe.

Esa fue la conclusión de la investigación de Juana Afanador y Carlos Carrillo en el diario El Espectador, titulada “El tal doctorado de Peñalosa no existe”.

En ella, los académicos señalan que se dedicaron a buscar indicios de los estudios del alcalde en el mismo claustro de donde decía haberlo obtenido. Lo que hallaron fue que no existía indicio alguno de tesis de doctorado suya en el catálogo nacional francés ni en el de la propia Universidad de París II, donde decía haberlo cursado.

La mentira…

Los funcionarios de la misma confirmaron que de hecho no existe un Doctorado de Administración Pública allí, por lo que las opciones que quedaban era que el estudio no fuera de nivel de doctorado sino algo menor, que no necesitara tesis.

En este punto Afanador y Carrillo citan casi una veintena de fuentes y se preguntan si tantos perfiles escritos del alcalde podrían estar equivocados con base en una información tan delicada.

“La respuesta es sí, sobre todo si la mentira ha venido directamente del Alcalde”, escriben.

“Difícilmente alguien pondría en tela de juicio la reputación de una persona internacionalmente célebre y que ha sido invitada como conferencista a las universidades más importantes del mundo”, añaden.

Asimismo agregan que en otros perfiles “más formales” figura con un DESS, que no se compara ni se parece a un doctorado. Todo esto para concluir que “el tal doctorado de Peñalosa no existe”:

“Esto ha sido un engaño deliberado a la opinión pública para reforzar la idea de gran gerente que ha vendido Peñalosa durante toda su carrera. El Alcalde le debe a la ciudadanía una respuesta inmediata a esta denuncia, porque lo que la evidencia prueba es que Peñalosa no es doctor y ha repetido por más de tres décadas que sí lo es”

En el episodio más reciente del escándalo, algunos doctores titulados de la Universidad de París II escribieron también una misiva al alcalde de la capital colombiana en la que le reclamaron por atribuirse un estudio sin tenerlo, sobre todo de tal complejidad.

“Muy grave…”

“Por supuesto que el falso título de doctor es muy grave, pero puede ser mucho más grave si esta forma de ser gobernante se traslada a decisiones de política pública que afectan a la sociedad y a la naturaleza”, le escriben.

Los estudiosos se refieren así a algunos de los proyectos de Peñalosa, como su intención de urbanizar un área de reserva natural protegida y el cambio arbitrario de planos de la construcción del metro de Bogotá.

” Usted debe saber que por casos similares de falsedad o plagio han renunciado altos funcionarios en otros países”, concluyen, uniendo sus voces a las de varios opinadores y columnistas que se han pronunciado de la misma manera, dispuestos a no dejar pasar por alto un tema que, independientemente del corte político, lacera una vez más, y gravemente, la credibilidad de la política colombiana.

La alcaldía, mientras tanto, respondió que en la hoja de vida oficial no ha hablado nunca de doctorado, y además añade que el alcalde no ha hablado personalmente de ningún doctorado y atribuyó al error a un periodista que escribió los perfiles oficiales de la alcaldía.

No obstante, es bien conocido que en varios medios escritos está patente el supuesto doctorado. De hecho la principal prueba de que no es solo “un error” es que en la solapa de los libros que ha escrito se define de forma inequívoca como doctor, tal como prueban los anexos del artículo:

Solapas Peñalosa