El infanticidio que conmovió a latinoamérica cumple un año sin resolverse
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El infanticidio que conmovió a latinoamérica cumple un año sin resolverse

Es la historia de Tatiana Barreto, la niña de apenas tres años de edad que viajó de Paraguay a La Paz, Bolivia, a pasar las vacaciones con su madre.

En abril de 2015, el padre de la menor, Óscar Barreto, recibió la pésima noticia de su exmujer Fátima Velásquez: Tatiana había fallecido en un hospital, presuntamente tras caer por las escaleras.

No obstante, el examen forense practicado a la pequeña evidenció graves lesiones en todo su cuerpo, lo cual evidenciaría la horrible pesadilla a la que habría sido sometida en ese país por su madre y su pareja, Rubén Graff, quienes se encuentran presos bajo sospecha de ser los autores del infanticidio, presumiblemente tras haberle causado la muerte con sus violentos maltratos.

BBC Mundo detalla que los hallazgos de los peritajes establecieron que “la pequeña perdió la vida por la lesión de sus centros nerviosos superiores, edema cerebral, hemorragia y un traumatismo encéfalocraneano cerrado grave”.

Multiples lesiones…

Sin embargo, a ello se le suman “politraumatismos y lesiones en el tórax y abdomen, costillas rotas, rastros de golpes hechos en diferentes momentos en la cara y el cuerpo y ausencia de alimentos en su organismo varias horas antes del deceso”, de acuerdo con el informe completo al que ese medio dijo haber tenido acceso.

A eso se suman signos de alopecia en la nuca que evidenciarían que se le había tironeado fuertemente del pelo. Otros en su cuello podrían indicar que habría sido víctima de estrangulamiento, agrega ese medio.

“Violencia física, violencia psicológica y violencia por negligencia”

Los presuntos responsables buscan que se exhume el cuerpo de la menor con el fin de rebatir las conclusiones forenses iniciales mediante exámenes que sostengan sus teorías. Ellos se han mantenido en su posición de declararse inoecntes, pese a que las autoridades ya han establecido que Tatiana fue víctima de “violencia física, violencia psicológica y violencia por negligencia”.

“El cuerpito de mi hija está secuestrado, pero vamos a llegar hasta el final. Los abogados me dijeron que el juicio será muy doloroso para mí, pero no importa”

El padre reclamó recientemente por el hecho de que las autoridades de su país no le estarían prestando la colaboración necesaria para agilizar la repatriación del cuerpo de la menor. Barreto pide mayor celeridad a la embajada de su país en Bolivia para conseguirlo, de acuerdo con La Nación de Paraguay.

No obstante, de momento continúa luchando solo esperando a que la justicia actúe y él pueda llevar por fin a Tatiana a su última morada.