El violador y asesino serial de niños que podría quedar libre en los próximos 10 años
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El violador y asesino serial de niños que podría quedar libre en los próximos 10 años

Se trata de Luis Alfredo Garavito, un hombre de 60 años que actualmente purga una condena de 40 en la Penitenciaría de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, en el departamento colombiano de Cesar, en donde tendría que estar hasta que cumpla unos 70.

Un “monstruo”

Hasta la capital de ese departamento llegó Jon Sistiaga, el documentalista español que tuvo la posibilidad de hablar con el que también han calificado de “monstruo”, entre otras varias denominaciones por las atrocidades que cometió.

A él se le atribuyen dos centenares de delitos entre violaciones y asesinatos de menores de edad cometidos en los años 90. Actos por los cuales se dice que debería purgar más de 18 siglos de condena, pero que recibió la pena máxima de 40, con beneficios de rebajas de penas, debido a la legislación colombiana de la época.

En un espacio del penal donde se encuentra recluido, en un patio especial donde se le mantiene alejado de otros reclusos que en cualquier momento podrían matarlo, Garavito muestra su lado más reconciliador y pocas veces se compromete con detalles que no haya aceptado ya ante la justicia de ese país. Dice ser “un ser humano igual a cualquier otro” que cometió “una serie de conductas que infringen las normas penales y las morales”, pero que “no se considera peligroso”.

Asegura que podría estar saliendo dentro de unos  ocho años por buena conducta e interés en los estudios, aunque acepta que “para lo que yo hice es muy poco”.

Acude al derecho a no incriminarse a sí mismo cuando se le trata de llamar asesino y violador serial, comentando que “es lo que dicen los estudios” y lo que estableció la Fiscalía colombiana. Dice no escudarse en ello pero no se compromete con más.

“Usted es un valiente al estar frente a mí, yo causo rechazo”

“Este sitio me construyó a mí”

“Soy opositor y crítico con las personas que maltratan a los animales”, añade. De hecho cita el caso de una gata en el penal a la que dice tenerle aprecio y la cual era maltratada por otro interno. No teme comparar eso con lo que él hizo: “Hoy día en tiendo claramente, me pongo en los zapatos de padres y madres”.

“Este sitio me construyó a mí”, dice, partiendo de ese caso y viendo cerca su salida del penal. Asegura que “se avergüenza de sí mismo”, condena sus propios actos, culpando al licor de ellos, y se manifiesta “atormentado”. Dice leer sobre superación personal, de psicología y de autores como Ernesto Sábato, Mario Vargas Llosa y Jorge Luis Borges.

También escribe, lleva un diario de lo principal, lo que piensa, reafirmando su interés por crear un perfil intelectual.

“Es muy difícil que alguna persona me vaya perdonar”

Tal intención la confirma añadiendo que sabe que su salida “va a estar cuestionada”, por lo que lo que busca es un aval científico fuerte para demostrar que puede reintegrarse a la sociedad, o de lo contrario someterse a un tratamiento.

De todas formas reconoce que esto no será cuestión fácil pues sabe que hay grupos quieren matarlo. “Hay mucha gente ofendida y dolida conmigo”, reconoce. Es por eso que prefiere acudir a la justicia divina, asegurando que cree que su alma todavía se puede salvar.

https://www.youtube.com/watch?v=ZJeO7jnhzbM