Niñas nicaragüenses sufren acoso escolar hasta cuando van al baño
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Niñas nicaragüenses sufren acoso escolar hasta cuando van al baño

Un reportaje de BBC Mundo da cuenta de cómo las menores viven un estado de paranoia que no termina solo tras superar el recorrido de varios kilómetros desde su casa hasta la escuela, sino que dentro de la misma se ven acosadas hasta por sus mismos compañeros en unos baños que carecen de cualquier mínimo de dignidad.

“Allí “el baño” no es un lugar que se merezca el nombre de servicio sanitario. No hay azulejos relucientes en las paredes y el piso,” relata ese medio.

“Por no haber, no hay ni un pestillo que provea a las niñas de cierta intimidad dentro del rústico habitáculo,” agrega.

La asesora de género de Plan Internacional, Johana Chévez, señaló a ese medio que las chicas corren riesgo de ser violadas cuando usan los servicios, donde asegura que también son víctimas de bullying (matoneo) por parte de sus propios compañeros, que les arrojan cosas y las encierran, además de espiarlas ante la indiferencia de los profesores.

“Una de cada cuatro niñas que participaron en las investigaciones dijeron que “jamás” se sentían “cómodas” al usar las letrinas de la escuela”

El director de esa misma institución, Patricio Lara, añadió que la situación en ese país es especialmente crítica, llegando a doblar a otros en materia de inseguridad para las niñas.

También hizo hincapié en que la condescendencia de los adultos con este tipo de prácticas se debe a que este tipo de sometimiento de las mujeres a la voluntad masculina ya sería un fenómeno natural arraigado entre la gente.

Pocas denuncias

El tema se ha visto reflejado sobre todo en la medida en que las denuncias son pocas e incipientes, y las cifras de deserción escolar, en cambio, son demasiado altas. Nicaragua de por sí es un país que no suele destacarse por la cantidad de denuncias de acoso que se presentan.

Según datos revelados por El Nuevo Diario de ese país, en todo el 2015 solo se recibieron ocho denuncias.

“Tal vez la sociedad se ha acostumbrado tanto (al acoso sexual) que lo ve como algo normal”, dijo a ese medio Aleyda Irías,” Jueza Segundo (Sic) Distrito Penal Especializado en Violencia de la capital.

El Nuevo Diario agrega que las penas por este delito están entre uno y tres años, pero que en caso de ser menor de edad pueden subir a entre tres y cinco años. Paradójicamente, la ley de ese país también habla de multas desde 50 hasta 100 salarios diarios a quien sea testigo y no lo denuncie.

Reyna Rodríguez, funcionaria de la Red de Mujeres Contra la Violencia, asegura que la falta de denuncias también pasa por la desconfianza que tienen las víctimas en el sistema y en las autoridades encargadas de recibir las denuncias y actuar al respecto.

“Las Comisarías de la Mujer y la Niñez no están recepcionando adecuadamente las denuncias de acoso, no están siguiendo los procedimientos que establecen las leyes del país, entonces por eso las mujeres se preguntan que para qué van a denunciar si no hacen nada,” dijo Rodríguez a ese diario.

Ver también:

The darker undertone of International Women’s day