Pagar el premio de una rifa dejaría en quiebra al municipio argentino de Chascomús
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Pagar el premio de una rifa dejaría en quiebra al municipio argentino de Chascomús

Se trata de una rifa organizada por tres escuelas rurales que data del año 1995, en la que se sorteaba un predio de 327 hectáreas avaluado en $15 mil millones.

Dos personas salieron favorecidas pero no pudieron cobrar el premio porque se emitieron mil números más de los autorizados, y además no se percataron de que el terreno en cuestión no estaba escriturado, de acuerdo con Clarín.

A partir de 1998 las ganadoras buscaron que se les cancelara el premio por vías legales.

Durante todo este tiempo la deuda ha crecido hasta unos 100 millones de pesos, tal como indicó el intendente Javier Gastón a ese diario.

Bancarrota…

El funcionario añadió que el municipio se declararía la bancarrota de verse obligado a cancelar semejante suma, que ya tiene la calidad de indemnización y que se calculó en ese monto hasta el año pasado aunque ya debe haber crecido por la acumulación de lucro.

El intendente aseguró que entraría en cesación de pagos puesto que el monto correspondería a un 30 por ciento del presupuesto del municipio, que es de 440 millones; 80 por ciento de los cuales corresponden a salarios.

Gastón planteó en la entrevista la posibilidad de “abrir “una instancia de negociación política” que involucre también a Lezama y a la provincia de Buenos Aires”, sobre todo porque sostiene que el distrito vecino hacía parte de Chascomús en ese entonces, y es al que responsabiliza del asunto pues asegura que fue el Consejo Escolar de ese lugar el que aprobó la rifa en última instancia.

El tema entró en boga debido a que el último recurso del municipio fue negado por la Corte Suprema, que en su fallo obliga al mismo a pagar.

Las responsabilidades sobre el tema, sin embargo, todavía son confusas y las culpas se dividen.

“Nadie dice nada”

El periodista Ángel Bruno, citado por ElDía.com, señala al intendente de ese entonces, ingeniero Juan Carlos Sala, pues según él “el señor que organizó todo no pagó el campo y no se hizo responsable porque era amigo de la gestión. Anteriormente este hombre hizo lo que quiso con la Ciudad y nadie dice nada porque tiene influencias en el poder judicial.”

El comunicador añade que el organizador es amigo del exintendente, pero se niega a dar su nombre pues asegura que tiene mucho poder en la rama judicial, y que ya es bastante arriesgado que se atreva a referirse a él de la manera indirecta que lo hace.