Canal interoceánico nicaragüense causaría impacto ambiental catastrófico, advierte Colombia
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Canal interoceánico nicaragüense causaría impacto ambiental catastrófico, advierte Colombia

Mediante una petición de opinión consultiva, Colombia envió una seria advertencia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) sobre la iniciativa insignia del gobierno del presidente Daniel Ortega, en donde manifiesta su preocupación por el posible impacto ambiental que pueda tener un canal interoceánico nicaragüense a nivel regional.

Esto amparándose y pidiendo claridad sobre la posible aplicación de uno de los artículos del pacto de San José de Costa Rica, en la medida en que existe la posibilidad de que la obra “afecte de forma grave el medio ambiente marino de la región del Gran Caribe”, de acuerdo con Semana.

Y es que según el documento enviado por el país sudamericano, el canal no solo afectaría unos 277 asentamientos humanos a lo largo de los 278 kilómetros de recorrido del canal interoceánico, sino que podría generar un severo impacto en dos frentes:

  • La agresiva intervención del gran lago nicaragüense, que sería la fuente de agua para el canal, pero alteraría su naturaleza por la entrada de agua salada.
  • El impacto en el mar Caribe como “corazón de la biodiversidad del Atlántico” y “fuente de recursos que sustenta el medio de vida de las poblaciones costeras y contribuye al crecimiento económico de la región”, detalla la revista.

En materia económica, asegura que unos 110 millones de personas dependen de las actividades y oportuinidades que el océano les brinda, mientras que desde lo ambiental, “advierte que un proyecto de esa naturaleza podría generar daños irreversibles en ese patrimonio natural de la humanidad”, el cual “se compone de tres ecosistemas principales: los arrecifes de coral, los manglares y los lechos de algas marinas”, y resulta sumamente frágil y susceptible a cualquier intervención externa, cita la revista.

Ver también: An uncertain future for the Nicaragua Canal

Una de estas maravillas, prosigue ese medio, es la reserva Sea Flower, una de las más extensas del planeta que cuenta a su vez con el nivel máximo de protección por parte de la UNESCO. Tal reserva podría verse arrasada de un plumazo por la contaminación que implica la obra del canal interoceánico

Semana comenta que esto tiene también cierta correlación con el diferendo limítrofe marino que sostienen ambos países ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, pues Colombia también sentaría un precedente en materia de cumplimiento de obligaciones internacionales, además en una materia tan delicada en la coyuntura actual como lo es la preocupación por el medio ambiente.

Según ese medio, es la primera vez que se utiliza este mecanismo, por lo que también será la primera en que la CorteIDH emita un concepto de ese tipo, lo cual será a todas luces inédito y podría sentar un precedente en materia de construcciones que puedan tener impacto ambiental en un futuro, sobre todo a la hora de exigir estudios que demuestren que, por lo menos en este caso, existe o no el peligro de ocasionar algún daño medioambiental.