Colombia: Regresa la fumigación terrestre con glisofato
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Colombia: Regresa la fumigación terrestre con glisofato

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud advirtió sobre una “posible” relación del glifosato con el cáncer, casi un año después de esa decisión, el Consejo Nacional de Estupefacientes le devuelve a la Policía Nacional el permiso de usar la herbicida en la lucha contra los cultivos ilícitos en Colombia.

“Durante su primera sesión extraordinaria de este año, el Consejo Nacional de Estupefacientes autorizó a la Policía Nacional como ejecutor de la erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión terrestre con el herbicida glifosato”, indicó el Ministerio de Justicia en un comunicado.

Los ministerios de Justicia, Defensa, Salud, Educación y de Relaciones Exteriores, así como la Fiscalía y la Policía votaron a favor del uso de la herbicida.

La fumigación terrestre con glifosato comenzará en las zonas más afectadas por los cultivos de coca, los departamentos de Nariño, el Catatumbo y Guaviare.

La meta de toda la Fuerza Pública, para el 2016, es destruir por esta vía y manualmente (arrancando las matas por las raíces) 16.200 hectáreas de coca.

Esta cifra es relativamente modesta si se considera que, en el 2015, los narcocultivos habrían llegado a entre 80.000 y 100 mil hectáreas, un 30 por ciento más que en el 2014, señala El Tiempo.

Un ‘retroceso’

La suspensión de las aspersiones aéreas nunca fue bien recibido en las Fuerzas Armadas, aclara El Espectador. Según un informe de la Casa Blanca, en el 2015 las hectáreas cultivadas con coca llegaron a 159.000, un aumento del 42 por ciento con respecto a los cultivos registrados en 2014.

La decisión tomada por el Gobierno colombiano ha sido nombrado un ‘retroceso’ por varios grupos de campesinos.

El presidente de la Asociación de Campesinos del Bajo Cauca antioqueño, William Muñoz Sánchez, calificó que el uso del glifosato en aspersiones terrestres va a afectar los campesinos, no sólo en cuestión de salud, sino también en la producción agrícola, calificó NCN Radio.

También, el exasesor de Política Antinarcóticos del Mindefensa, Daniel Rico ha reaccionado a la nueva decisión tomada por el Gobierno:

“La aspersión terrestre es poner a una persona, con un mezclador con 30 kilos glifosato en la espalda, que reparte el líquido en el terreno. Hay dos problemas. El primero es que usar el químico genera un riesgo para la salud. El segundo es que vamos a tener mucha gente expuesta a minas, disparos y por tanto vamos a tener muchos más muertos. Que el Estado se enfoque de nuevo en reducir los cultivos ilícitos a punta de erradicación manual con o sin glifosato es perverso”.

Mientras que es una nueva estrategia para tratar de reducir los cultivos de coca en las regiones más alejadas del país, los campesinos que terminan trabajando en este iniciativo afrontan riesgos de salud, entre otros mutilaciones y casi llegando hasta la muerte.

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