El invento de una colombiana busca dignificar la pubertad de las niñas africanas
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El invento de una colombiana busca dignificar la pubertad de las niñas africanas

Se trata de un invento que para occidente puede parecer descabellado y hasta antihigiénico, pero que en el contexto de las mujeres africanas, y sobre todo aquellas que entran en la pubertad, resulta uno de los dolores de cabeza más comunes y denigrantes.

“Una condena”

Cuando llegan a la edad indicada, las chicas africanas se enfrentan al calvario de la menarquía, la primera menstruación. Dada la falta de implementos de uso personal que son básicos al occidente del Atlántico, como las toallas higiénicas para hablarlo claramente, la menstruación en edades tempranas es para ellas una condena a pasar por un proceso de por sí ya traumático para muchas, de una forma todavía peor por tener que vivirlo sin atenuantes.

Mientras que en occidente las adolescentes y preadolescentes se preocupan más por las dolencias físicas que esto implica, las niñas africanas tienen preocupaciones extra, pues carecen de toallas que impidan que su sangrado sea notorio.

Eso sin desconocer que todavía existe cierto halo de señalamiento social que parte desde las mismas madres, quienes les imponen la carga de empezar a comportarse como señoritas desde el momento en que su cuerpo comienza a cambiar.

De esto se dio cuenta la colombiana Diana Sierra, quien es diseñadora industrial y quien ahora busca revolucionar al mundo desde el África.

Sierra  se encontraba impulsando la manufactura de collares y carteras cuando pudo ser testigo del flagelo de las menores, concretamente ugandesas, que pasaban por su pubertad como un calvario.

Un luto…

El diario El Espectador narra la historia de la que Sierra fue testigo: cómo las niñas conciben ese momento natural de sus vidas como un luto, pues cuando llega su periodo se ven compelidas a faltar al colegio durante la semana en que llega.

Esto impacta en su rendimiento que a la vez decae y sus padres interpretan que el rendimiento es bajo y no vale la pena a comparación de lo que cuesta, por lo que terminan trabajando desde muy jóvenes también a causa del machismo.

“Se sienten aprisionadas en su cuerpo, desertan del colegio, son más vulnerables al matrimonio temprano y tienen más complicaciones en salud”

Peor aún: el tema hace que los matrimonios a temprana edad se disparen, y con ellos los embarazos, y con ellos las complicaciones al dar a luz, y con ellas la muerte de varias niñas en el proceso.

Fue así que la risaraldense se empeñó en apuntarle a este problema, pensando también que en ese continente muchas niñas ni siquiera usan ropa interior, y para tal efecto optan por métodos rudimentarios para contenerlo.

‘Be Girl’

Usando tela de sombrilla y un mosquitero de un año de duración, creó la prenda que cuenta con una especie de bolsillo donde aloja el material que recoge el fluido, de manera que ambos pueden ser lavados y reutilizados, explica El Espectador.

‘Be Girl’, como se bautizó el emprendimiento, ya ha repartido unos 15.000 de sus productos en países africanos como Uganda, Malawi, Tanzania, Ruanda, Malí, Jordania, Marruecos, Georgia, República Dominicana, Ghana, Sierra Leona, Islas Salomón e inclusive en Estados Unidos, según ese diario.

“El 40 por ciento de las niñas en el mundo no tienen acceso a productos sanitarios cuando menstrúan”

La de la colombiana no es la única idea que apunta al problema, pues existe al menos otra iniciativa similar que ha creado ropa interior con el mismo fin.

La revista Semana publica el caso de Thinx, una prenda que promete absorber el doble que una toalla normal.

Aunque parece no tener la misma historia conmovedora detrás, ni la motivación especial de estar ayudando a las futuras generaciones de mujeres con un cambio tan trascendental, sí demuestra que en general el problema comienza a enfrentarse de manera más directa, sin sonrojarse.