ELN libera a periodistas secuestrados en el nororiente de Colombia
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ELN libera a periodistas secuestrados en el nororiente de Colombia

A partir de ese momento, contó que estuvo cambiando de ubicación constantemente, movilizándose en largas caminatas y pernoctando en casas abandonadas de campesinos. “Los traslados duraban varias horas por la noche. Cuando empezaba a oscurecer te movían al siguiente sitio. Me he pasado el tiempo mirando al cielo, si lo veía, y si no mirando al techo”, relató.

Tras ser liberada, agradeció a la Iglesia Católica y a la Defensoría del Pueblo por interceder por ella, pero fustigó a su vez la actitud del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, debido a que siempre le dio un tratamiento al asunto mediante el eufemismo de la “desaparición”, al tiempo que el grupo hablaba más de una “retención”.

Así quedó patente en el comunicado que el grupo guerrillero le dio a la propia Hernández, el cual se negó a leer estando ya en la libertad señalando que no se prestaría a ser vocera de unos “bandoleros”, lo cual llamó un “show”, según El Tiempo. “Aclaramos que la retención de la periodista solo obedece a acciones rutinarias de seguridad para neutralizar la infiltración enemiga en la zona”. sostiene el ELN en la misiva, según Noticias. RCN.

“El futuro del reporterismo está en vías de extinción y que se enfrenta a obstáculos que van a conseguir que no pueda existir”

L0s otros dos secuestrados, el periodista Diego D’Pablos y su camarógrafo Carlos Melo, de la cadena colombiana RCN, fueron liberados la misma noche de la liberación de Hernández. D’Pablos dijo al mismo diario El Tiempo que fueron privados de la libertad cuando se dirigían al corregimiento donde se había visto a su colega por última vez.

En su versión también se evidencia que el grupo subversivo desconocía su identidad y por ello sospechaba de una incursión de grupos criminales enemigos en lo que ellos consideran ‘su territorio’, por lo que inmovilizaron a los periodistas con el fin de “verificar” quiénes eran porque “se les estaba metiendo la gente, los paramilitares”. Además, agregaron que la presencia del ejército le agregaba presión a la cuestión pues se temía que en cualquier momento pudieran chocar en combate.

“Los primeros dos días fueron angustiosos porque había mucha presión del Ejército, nos tocó salir en la madrugada prácticamente, el Ejército cayó encima de nosotros y se podría presentar algún combate”

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