Estudiantes chilenos protestaron irrumpiendo en el palacio presidencial
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Estudiantes chilenos protestaron irrumpiendo en el palacio presidencial

El Palacio de la Moneda, como se conoce el recinto presidencial en Chile, sufrió una masiva brecha de seguridad cuando un grupo considerable de estudiantes que aparentemente se hacían pasar por turistas irrumpieron masivamente al recinto a realizar una protesta, después de que aparentemente engañaran al personal de seguridad con querer tomarse una foto en la entrada.

Los estudiantes expresaron con arengas y gritos su necesidad de que la anunciada reforma educativa en ese país tome por fin el camino para hacerse una realidad, pues consideran que el proceso ha sufrido dilaciones.

Aunque algunos de los manifestantes fueron detenidos por la guardia presidencial, otro tanto alcanzó un patio interno donde desplegaron un cartel que anuncia “Hoy comienza la ofensiva”, confirmando que se muestran dispuestos a volver a ponerse en pie de lucha, como ha sucedido en años anteriores, para conseguir por fin la gratuidad en la educación.

“Hemos decidido irrumpir en La Moneda para notificarle a la Presidenta y al gobierno de Chile que hoy día fracasaron”, dijo a los medios de comunicación el titular de la Federación de Estudiantes de la Universidad Central de Chile (FEUCEN), Gabriel Iturra. “Fracasaron las reformas en materia educacional, fracasaron las reformas en materia laboral, fracasaron sus reformas en materia económica”, prosiguió.

“Hoy en día, no es solo el movimiento estudiantil sino el movimiento social; es la mayoría de los chilenos que deciden que Chile se cansó de esperar”

Además de Iturra, el vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Diego Arraño, firmó el comunicado en el que añaden que “la verdadera cuenta pública de este gobierno está en los miles de estudiantes secundarios y universitarios torturados y vejados”.

El ministro del Interior, Jorge Burgos, opinó que no es nada bueno lo sucedido, pero que se buscará que las medidas que se tomen al respecto “no inhiban la posibilidad de que miles de estudiantes vengan todos los días a conocer la historia de Chile”, por motivos académicos.

La propia presidenta también se pronunció al respecto, señalando que “todos quisiéramos que fuera más rápido el avance de la reforma educacional, pero la verdad es que se discute donde corresponde: en el Congreso, con los tiempos que el debate democrático requiere”.

Ver también:

The slow march to education reform tests Chileans’ patience