Germán, el segundo YouTuber más popular del mundo, causó revuelo en Bogotá
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Germán, el segundo YouTuber más popular del mundo, causó revuelo en Bogotá

La Feria del Libro de Bogotá (FILBO) se celebra cada año a finales de abril y comienzos de mayo. Suele ser uno de los eventos más importantes en el centro de exhibiciones más grande de la capital colombiana, conocido como Corferias.

Cada año, la afluencia de público aumenta para el evento. En general se puede decir que para la mayoría de las exposiciones que allí se realizan el lugar comienza a parecer pequeño, pese a ser un vasto complejo de varias cuadras de tamaño. No obstante, las filas para entrar le dan la vuelta, y sus pasillos parecen ser cada vez más angostos para la enorme afluencia de público que abarrota el lugar.

Pese a lo normal que resulta que el lugar esté repleto de gente, lo que sucedió la semana pasada, cuando un personaje que hasta el momento pasaba inadvertido ‘en la vida real’ colapsó el lugar.

“Hola, soy Germán”

Un tal Germán Garmendia, de Chile, consiguió reunir más gente que la ganadora del Nobel de Literatura 2015, Svetlana Alexiévich.

El desconocido pasó a las primeras planas después de ver que se trata de la segunda persona más popular en YouTube, con más de 27 millones de suscriptores, detrás del sueco Felix Kjellberg, quien se apoda ‘Pewdiepie’, que se ganó su lugar principalmente subiendo videos de sí mismo jugando videojuegos.

Germán lo imita de varias formas, incluyendo un canal en que también se graba jugando videojuegos, aunque principalmente comenzó hablando de sí mismo y la cotidianidad en el canal en que se dio a conocer por su saludo “Hola, soy Germán”. Con tan solo 26 años, este fue el personaje que hizo cerrar las taquillas del recinto, algo que quizá nunca más haya sucedido antes. Enrique González, director de la Cámara Colombiana del Libro, lo explicó de la siguiente manera al diario El Tiempo:

“Se invitó al ‘youtuber’ porque tiene un libro publicado con la casa Random House. Ellos nos sugieren quiénes están teniendo mucho éxito y no podemos desconocer un fenómeno universal que es el los ‘youtubers’, en este caso particular quienes también tienen un libro”,

Quienes se santiguan o se encogen de hombros

Su éxito motivó críticas de todos los cortes y procedencias, al punto que se suscitó un debate en los medios sobre lo que debe y no debe haber en la feria del libro. La editorial del diario El Tiempo, por ejemplo, apoya la idea y valora que estén atrayendo a públicos jóvenes. Los hay quienes no ven mayor problema e incluso comparan su presencia con otras revoluciones culturales como la aparición del libro electrónico, señalando que esta no fue el fin y ahora tampoco lo será, tal como escribió el columnista Andrés Hoyos.

La periodista Yolanda Ruiz lo compara con revoluciones culturales de un tamaño muy diferente, que comenzaron a considerarse irrespetuosas y contestatarias: “Por el “irrespeto” de las que fueron en otras épocas las generaciones contestatarias se empezó a hablar de liberación femenina, de igualdad de razas, de orgullo gay”, dijo en El Espectador.

Otros como Lisandro Duque Naranjo afirman que se trata de una nueva ola que tendrá adeptos pero no significará un cambio tan radical para los libros, sino en otros ámbitos.

“Garmendia no se erigió como amenaza contra el reino de los libros, si no a manera de campanazo contra la hegemonía de la televisión tradicional”, señala el columnista en ese diario.

No todos son tan optimistas, y más bien van con lo que se afirma en redes sociales: “Todo el evento magnificado por los medios (y ahora por esta columna) es una broma y es también un sacudón y una advertencia sobre la soledad y el desamparo en que se encuentran los adolescentes y padres colombianos”, sentenció Beatriz Vanegas en la misma publicación.

Para el columnista Juan Pablo Calvás, la cuestión también pasa por un tema de cifras en el que se busca llenar el recinto y vender entradas.

“Vale la pena preguntarse si la feria del libro lo aguanta todo y debe convertirse en una especie de feria del hogar donde lo que cuenta es el número de entradas vendidas y la cantidad de dinero facturado, antes que un espacio calificado por propios y extraños al mundo editorial como una apuesta válida”

A final de cuentas la feria tuvo que segregar a los YouTubers que le siguieron a Germán, la mayoría colombianos. Hubo que habilitar un pabellón aparte, a donde llegaron las enormes filas a buscar una selfie o un autógrafo de otros personajes que ahora guían las vidas de los jóvenes, quiéranlo o no, con sus videos y sus libros.