Narcotraficantes profesionalizan ‘catadores de drogas’ en Colombia
Share this on

Narcotraficantes profesionalizan ‘catadores de drogas’ en Colombia

Se trata de especialistas contratados por los traficantes para probar la calidad de las drogas que van a expender en las calles, lo cual es visto como una manifestación de la normalización de la drogadicción en la sociedad.

Así lo afirmó, por ejemplo, el médico psiquiatra Miguel Cote a RCN Radio de Colombia, quien señaló que los narcos se aprovechan de la proliferación del problema para ‘profesionalizar’ una conducta compulsiva. De esta manera conseguirían sacarle réditos e incluso hacerlo ver viable entre los adictos.

“Así como hay catadores de café o de vino, ahora hay gente que pretende probar nuevas drogas. La razón de ello obedece a que en el mundo anualmente salen nuevas sustancias sintéticas. Hay gente que se ha dedicado a profesionalizar su experiencia como adictos”.

Algunos de estos individuos contaron a la emisora que aprovechan su drogadicción y pueden ganar hasta 500 mil pesos diarios ($175) por probar hasta unos seis tipos de droga al día, como por ejemplo “marihuana, marihuana sintética, éxtasis, LSD o cocaína”.

Sin embargo, más allá de cualquier fundamento científico o formal, estas personas únicamente ‘degustan’ las sustancias con el fin de comprobar cuáles son sus efectos y qué tan fuertes son o si por el contrario la composición no es la correcta.

La práctica, que según la emisora proviene del cono sur del continente, puede resultar sumamente dañina para los sujetos que se exponen como conejillos de indias para drogas en desarrollo, además de crear la falsa sensación de que se puede vivir de ello como cualquier empleo.

Drogadicción: ¿crimen o epidemia?

En Colombia son varias las voces que claman por cambiar la concepción de las drogas de la criminalización al tratamiento como problema de salud pública. El propio presidente Juan Manuel Santos ha promovido este cambio que no ha dejado de generar polémica, pero con el que se ha comprometido desde hace ya algún tiempo en su administración.

En la ciudad de Pereira, departamento de Risaralda, el gobierno local ha sido la primera ciudad colombiana en comenzar a implementar planes piloto con el fin de comenzar a dar tratamiento a los adictos y cambiar la concepción del asunto “adaptado de las políticas nacionales existentes como reducción del consumo, prevención, mitigación, tratamiento y capacidad de respuesta interinstitucional”, tal como reseña el Diario del Otún.

Aunque acepta que su aplicación no ha sido para nada fácil, y más bien ha costado trabajo adicional para poder efectuarse, la gobernación sigue empeñada en el plan. “Hay que trabajar de manera más decidida para atacar el flagelo de la drogadicción y esto se logra con la ejecución de programas donde se capacite, prevenga y apoye a quienes están inmersos en esta problemática”, dijo a ese diario el gobernador de ese departamento, Sigifredo Salazar.

Los programas incluyen prevención para otro tipo de enfermedades derivadas como el VIH y la hepatitis, las cuales se transmiten a la hora de compartir jeringas entre los consumidores, por ejemplo.