Sacan a 271 personas del infierno que vivían en un centro de rehabilitación en México
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Sacan a 271 personas del infierno que vivían en un centro de rehabilitación en México

Las personas eran prisioneras dentro del albergue ‘Despertar Espiritual, Alcohólicos y Drogadictos de Occidente A.C.’, de la localidad de Tonalá, en Jalisco.

Allí fueron halladas viviendo en condiciones infrahumanas y sometidas a una serie de vejaciones y torturas bajo pretexto de una presunta rehabilitación.

La Fiscalía General del Estado decidió actuar después de que una mujer que había ido a visitar a un pariente denunciara que la habían agredido e intentado retenerla contra su voluntad a menos de que les pagara una fuerte suma de dinero, de acuerdo con El Universal de México.

En la operación se liberaron en total 111 mujeres (de las cuales 43 eran menores de edad) y 160 hombres (69 de estos eran niños). Algunos de los menores tenían golpes, quemaduras de cigarrillo e incluso signos de abuso sexual. 11 personas tendrían además órdenes de captura. Los reclusos también habrían sido alimentados con comida en estado de descomposición y vivirían en un entorno sumamente insalubre, en medio de plagas de pulgas, por ejemplo.

También quedaron detenidas 11 personas, además de dos responsables, una sería la recepcionista, que se encontraban a cargo del lugar, de acuerdo con la CNN. “La instrucción que tengo del Gobernador del Estado, a quien yo le informé desde el primer momento, es de no solamente de ir a fondo, sino de implementar a la brevedad una estrategia con la Secretaría de Salud y con COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), para llevar a cabo una revisión integral de todos estos centros y evitar que suceda lo que el día de hoy encontramos”, dijo el fiscal Almaguer Ramírez, citado por esa cadena.

“Estamos en el proceso todavía del operativo, encontramos condiciones de hacinamiento muy graves, encontramos también una alimentación también muy infrahumana, demeritada”

El Universal señala que el lugar se mantenía a punta de lo que llamaban “aportes voluntarios”, que en realidad eran extorsiones como la que le pedían a la denunciante que reveló toda la horrenda trama que allí sucedía. A eso se suman las condiciones de secuestro en las que algunas personas afirmaron estar, pues aseguraron que estaban recluidos contra su voluntad pese a que los encargados sostenían que era con autorización de sus familiares.