La polémica costumbre que legitima el trabajo infantil en Paraguay
Share this on

La polémica costumbre que legitima el trabajo infantil en Paraguay

Una gran cantidad de familias de origen humilde entregan a sus hijos a hogares más estables económicamente en busca de mejores posibilidades en Paraguay. Lo cierto es que lejos de ser una adopción extraoficial, los menores se ven obligados a realizar labores domésticas a cambio de comida, techo e inclusive educación.

Esta práctica, conocida como criadazgo, es una costumbre habitual del Paraguay que hoy vuelve a estar en la mira a propósito de la conmemoración del día mundial contra el trabajo infantil. Según la Encuesta Permanente de Hogares realizada en el 2013 por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC), cerca de 47.000 niños se encuentran en situación de servidumbre, es decir, el 2,5 por ciento del total de niños y adolescentes del país.

En diálogo con radio 970 am Lorenzo Vásquez, el coordinador técnico de la unidad de Trabajo Infantil y Protección al trabajo adolescente indicó que “la edad mínima de admisión al empleo en Paraguay es 14 años”. Asimismo, aclaró que otro de los factores que habilita el ejercicio de la labor tiene que ver con la seguridad, es decir, “si se da en un área protegida donde los menores van a la escuela, están con su familia y no duermen en la calle, podríamos considerar que no es un trabajo peligroso”.

Sin embargo, en enero de este año se produjo la muerte de Carolina Marín, una adolescente paraguaya de 14 años que vivía bajo el criadazgo en el distrito de Vaquería. Su tutor, un ex militar fue quien le propinó la golpiza que acabó con su vida. Tal como publicó el diario abc color, “durante los debates parlamentarios que se realizaron tras su muerte, algunos diputados expresaron su rechazo a la posibilidad de que se prohíba de forma absoluta y expresa el criadazgo, porque, de alguna manera, ven a la práctica como una forma de hacer bien a un niño”.

Por otro lado, la BBC dedicó un artículo a esta problemática y comentó la historia de Tina Alvarenga, indígena guaraní que fue sometida durante 8 años a la servidumbre junto con sus hermanos. El ministro de la Secretaría Nacional de la Niñez y de la Adolescencia, Carlos Zarate, indicó a este medio que “esta práctica es una antesala a la explotación sexual”.

La polémica costumbre del criadazgo en Paraguay está siendo hoy vigilada de cerca por la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI), la cual adelanta un proyecto de ley combatirla. Esta entidad considera como trabajo infantil a toda aquella actividad que atente contra el bienestar físico, psicológico y moral del menor, cuyas manifestaciones límite pueden ser: “la esclavitud, trata de personas, servidumbre por deudas y otras formas de trabajo forzoso, reclutamiento forzoso de niños o niñas para utilizarlos en conflictos armados, prostitución, pornografía y actividades ilícitas.

En conmemoración al día mundial contra el Trabajo Infantil, la Organización de Naciones Unidas (ONU) en conjunto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Internacional de Empleadores (OIE), creó una guía dedicada a las empresas para “fortalecer sus conocimientos y capacidad respetando las normas internacionales del trabajo relativas al trabajo infantil”.