Argentina sigue pagando de los servicios más bajos de la región pese a las polémicas alzas
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Argentina sigue pagando de los servicios más bajos de la región pese a las polémicas alzas

A siete meses de haber asumido la presidencia de la Argentina, Mauricio Macri ya experimentó su primer cacerolazo, por cuenta de los fuertes aumentos en los servicios públicos. A través de las redes sociales, se inició la convocatoria en todo el país para manifestarse en contra de la suba en las tarifas y a favor de la renuncia del ministro de Energía, Juan José Aranguren.

Esta situación conocida como el “tarifazo”, no sólo se convierte en la primera crisis dentro del Gabinete de ministros, sino también en su primer desafío. Al poco tiempo de asumir el cargo, el mandatario decidió incrementar las tarifas de los servicios y eliminar el subsidio general, lo cual provocó aumentos que sobrepasaron el 500 por ciento. Por supuesto, esta situación no fue bien recibida por los ciudadanos quienes de inmediato empezaron a presentar amparos ante la justicia argentina.

Sin embargo, pese al aumento en el servicio de gas, el país continúa teniendo una de las tarifas más bajas. Para el diario La Voz, “el retraso del precio que los argentinos pagan por insumos básicos como el gas o la electricidad es evidente si se compara con las tarifas de energía de la región”.

Es que según se desprende del análisis publicado por el Centro de Estudio de la Regulación Económica de los Servicios Públicos (CERES), en junio de este año, “para un consumo de 250 metros cúbicos anuales, un usuario residencial en la Argentina paga el 35 por ciento del valor medio de la región”, y en cuanto a los consumos anuales de 1.000 metros cúbicos, la diferencia con el promedio de los demás países aumenta al 32 por ciento.

De lo anterior se desprende que un usuario en la ciudad de Buenos Aires abona una tarifa 3,5 veces menor que en Chile; 5,5 veces menor que en Uruguay, y cerca de 6 veces menor que en Brasil. Entre los países con tarifas más bajas que la Argentina se encuentran Venezuela y Bolivia, pero esto se debe a que ambas naciones son las grandes exportadoras de gas de la región.

Lo cierto es que mientras la Sala II de la Cámara Federal de la ciudad de La Plata emitió un fallo para anular el aumento de las tarifas de gas en el país, el gobierno publicó en su boletín oficial que el tope de las tarifas en el caso de los usuarios residenciales no superaría el 400 por ciento, y en el caso de comercios y Pymes no excedería el 600 por ciento.

A su vez, el malestar generado por el “tarifazo” se extendió al equipo económico integrado por Aranguren y el titular de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay. Según el portal de noticias Política Argentina, para el primero “el costo fiscal que esta medida significará para el presupuesto del Estado, ronda los 11.800 millones de pesos”, y para el segundo, contrariamente, el costo fiscal será nulo.