Chile condena a más exmilitares por homicidios perpetrados durante la dictadura
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Chile condena a más exmilitares por homicidios perpetrados durante la dictadura

La justicia de Chile condenó a siete militares en retiro que participaron en múltiples desapariciones acontecidas durante la dictadura de Augusto Pinochet. El juez Mario Carroza los halló culpables del homicidio de 8 prisioneros políticos y el secuestro calificado de otros tres opositores ocurridos en la localidad de Pisagua en 1973.

De acuerdo al radio Cooperativa en términos civiles el fallo también sentenció al Estado de Chile a pagar “por concepto de daño moral, la suma total de 510 millones de pesos a los padres, cónyuges, hijos y hermanos de las víctimas”. Al respecto, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, destacó que es un acontecimiento importante que los culpables de tales actos sean condenados a “cadenas perpetuas de forma contundente”. No obstante, en diálogo con este medio subrayó: “Nunca podremos dejar de decir que la Justicia llega con mucha tardanza”.

El magistrado Carranza resolvió sentenciar a prisión perpetua al coronel Sergio Alfonso Benavides Villarreal y al suboficial de Carabineros Manuel del Carmen Vega Collao por ser considerados autores del homicidio de nueve opositores al régimen de Pinochet. Asimismo los procesó por estar involucrados en el secuestro calificado de Jesús Nolberto Cañas Cañas, Miguel Selin Nash Sáez y Juan Jiménez Vidal.

En cuanto a los otros cinco militares en retiro que hacen parte de la investigación, el juez decidió condenarlos a penas de 10 y 15 años de prisión. Según el diario El Ciudadano Carroza indicó que los rehenes “eran sometidos a golpizas para ‘ablandarlos’ y se les obligaba a firmar documentos en blanco ‘con el sólo propósito de justificar acusaciones falaces ante Consejos de Guerra simulados y poder solicitar en éstos, condenas como la pena de muerte’”.

CNN Chile informó por su parte que los delitos se registraron entre los meses de septiembre y octubre de 1973 en el Cuartel General de la Sexta División del Ejército. El informe que adelantó el magistrado permitió develar que bajo el mando del fallecido general Carlos Forestier Haenseng  se puso en marcha “un operativo de represión permanente a militantes y simpatizantes de los partidos del gobierno depuesto con la denominación de CIRE que actuaba con las órdenes y orientación del fiscal militar de la época Mario Acuña Riquelme”.

En publicaciones del medio BBC, estos delitos  fueron perpetrados “después del golpe de Estado que dio Pinochet al gobierno de izquierda de Salvador Allende”. Asimismo indicó que en 1990 “fueron hallados tres de los cuerpos en el desierto de Atacama, mientras que el resto continúan desaparecidos”.

La localidad de Pisagua lugar donde ocurrieron los hechos, está ubicada en la provincia de Tamarugal y se encuentra a cerca de 1900 kilómetros de Santiago de Chile, la capital del país. En dicho lugar se constituyeron en dos épocas diferentes campos de detención para presos políticos que se opusieron al régimen militar del ex presidente Gabriel González Videla en 1940 y en 1973 al mandato de Augusto Pinochet.

Las víctimas fatales de los siete militares condenados fueron Julio Córdova Croxato, Juan Valencia Hinojosa, Mario Moris Barrios, Julio Cabezas Gacitúa, Humberto Lizardi Flores, Marcelo Omar Guzmán Fuentes, Juan Calderón Villalón y Luis Alberto Lizardi Lizardi.