ONU aceptó su responsabilidad por epidemia de cólera en Haití
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ONU aceptó su responsabilidad por epidemia de cólera en Haití

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aceptó por primera vez lo que llamó “una responsabilidad moral” con el pueblo de Haití después de que un informe sostuviera que algunos de sus miembros “importaron” la epidemia de cólera que ha dejado miles de muertos en ese país.

La investigación del bacteriólogo y genetista Paul S. Keim, publicada por el New York Times en marzo de 2012, indicaba que la cepa de cólera hallada allí es prácticamente idéntica a una de Nepal, país azotado por esa enfermedad de donde provenían algunos de los cuerpos de paz de la ONU que llegaron a Haití en 2010 para apoyar las labores humanitarias después del devastador terremoto del 12 de enero.

Después de años de negarlo, y de que una corte estadounidense confirmara la inmunidad de la que goza la organización según tratados internacionales para casos como la demanda por la responsabilidad en el brote, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, emitió el mencionado mensaje en el que además asegura que “trabaja activamente en la elaboración de un paquete que proveerá asistencia material y apoyo a los haitianos más afectados directamente por el cólera”.

“Naciones Unidas tiene una responsabilidad moral con las víctimas de la enfermedad, por lo que debe apoyar al país en la construcción de los sistemas de agua, saneamiento y salud”

Asimismo, el portavoz Farhan Naq añadió que “la ONU también busca aumentar su respaldo para disminuir y poner fin a la transmisión del cólera, mejorar el acceso a cuidados y tratamientos médicos y abordar los problemas existentes en los sistemas de agua, saneamiento y salud en Haití”.

No obstante, donde queda más explícito el ‘mea culpa’ de la organización es en el anuncio de medidas para contrarrestar el cólera, en donde acepta que “la ONU sabe que tiene que hacer más con respecto a su papel en el inicio del brote y al sufrimiento de los afectados por el cólera”.

El artículo del Times que originó las denuncias y el escándalo añade que debido a un sistema sanitario defectuoso en una base terminó contaminando una fuente de agua de una comunidad próxima, “causando un segundo desastre”. La enfermedad, nunca antes registrada en ese país, terminó impactando de forma contundente aprovechando las condiciones ya complicadas por el terremoto de unos 7 grados de magnitud.

Desde ese entonces ya se advertía que la negación costó miles de vidas y millones en ayudas, Además, indica que la organización “podría haber ganado la credibilidad de la población y facilitado la lucha contra el cólera”.

Es por eso que ahora que la ONU busca redoblar sus esfuerzos para contrarrestar el avance de la enfermedad, pidiendo de paso la colaboración económica de sus estados miembro para mejorar su rango de acción, el clamor ha tenido poco calado.