Senado de Brasil destituye de manera definitiva a Dilma Rousseff
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Senado de Brasil destituye de manera definitiva a Dilma Rousseff

Con 61 votos contra 20, la presidenta Dilma Rousseff fue apartada del cargo por el Senado brasileño en lo que la mandataria continuó calificando como un golpe de Estado.

Con la votación culmina una lucha de un año que paralizó la economía más poderosa de América Latina, exponiendo profundas divisiones entre la población en temas que van desde las relaciones raciales hasta el gasto social.

Juzgada por violar las leyes de responsabilidad fiscal en su gestión del presupuesto federal, y de dejar de hacer los cambios necesarios cuando la economía comenzó a desacelerar, Rousseff fue destituida en una votación que inició cerca del medio día y que fue antecedida por un juicio que llevada desarrolándose toda la semana.

La primera presidenta de ese país negó rotundamente las irregularidades, y frecuentemente señaló que los presidentes anteriores utilizaron medidas contables similares.

El anteriormente interino Michel Temer, fue juramentado después de la sesión, y aprovechó para solicitar a su gabinete diligencia para impulsar las reformas presupuestarias y de pensiones, así como las propuestas para crear puestos de trabajo.

“A partir de hoy, las expectativas son mucho más altas para el gobierno. Espero que en estos dos años y cuatro meses, hagamos lo que nos hemos propuesto: poner a Brasil de nuevo en marcha”

Temer también negó que el ‘impeachment’ fuera un golpe contra Dilma Rousseff. “Es usted quien está violando la constitución”, le respondió a su antecesora.

El nuevo presidente anunció que comenzará su visita a China la noche del miércoles para las reuniones del G-20, y habló sobre futuras reuniones bilaterales que ya han solicitado los líderes de España, Japón, Italia y Arabia Saudita. “Estamos viajando precisamente para mostrar al mundo que tenemos estabilidad política y jurídica”, dijo. “Tenemos que demostrar que hay esperanza en el país”, agregó.

En su primer discurso después de la votación, que duró unos 12 minutos, Rousseff insistió 14 veces en su tesis del golpe. Aún en la residencia presidencial, anunció “la oposición más fuerte, más incansable y más activa que un gobierno golpista pueda sufrir”.

Asimismo, matizó su destitución como un ataque a “los movimientos sociales, los sindicatos y los que luchan por sus derechos.” En sus palabras, “ellos piensan que nos ganaron, pero están equivocados”. También hizo lo propio señalando su destitución como un ataque a la mujer:

Varias fueron las reacciones sobre el sacudón político brasileño, sin embargo una de las más fuertes provino de Venezuela, que anunció la congelaciòn de las relaciones diplomáticas con Brasil y la retirada de su embajador en respuesta al hecho.

Una declaración de Caracas llamó el juicio político y la destitución de Rousseff como “golpe parlamentario”, añadiendo que la retirada de su embajador es “definitiva”. El comunicado sostiene que el proceso político violó la democracia y la Constitución brasileña. Se alega que es parte de un “ataque oligárquico e imperial” a los movimientos de izquierda en América Latina.

Este miércoles, el Gobierno indicó que su economía sigue disminuyendo, con la publicación de su noveno trimestre consecutivo de contracción. El anuncio fue presentado como un recordatorio de los problemas económicos que contribuyeron al derrocamiento de Dilma Rousseff.

El instituto de estadísticas del país señaló que que el producto interno bruto cayó un 3,8 por ciento en el segundo trimestre de este año, en comparación con el mismo período de tiempo del año 2015.

La inversión se recuperó ligeramente, en un 0,4 por ciento, después de 10 trimestres negativos. Los precios de las acciones han subido un poco, probablemente porque los precios de los productos básicos se han estabilizado.

Con información de la agencia AP.