Gobierno colombiano y FARC firmaron el fin definitivo de su conflicto
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Gobierno colombiano y FARC firmaron el fin definitivo de su conflicto

Cartagena de Indias, capital del departamento de Bolívar y primera ciudad de Colombia que se declaró libre de España en el siglo XVIII, fue el escenario de la firma final del documento de 297 páginas con el que pusieron fin al conflicto bilateral que los ha enfrentado por más de medio siglo.

Al acto asistieron delegados de todas partes del mundo, entre los cuales se destacó el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, presidentes de casi todos los países de Sudamérica y varios de Centroamérica, además de cancilleres, representantes de organizaciones no gubernamentales, congresistas colombianos e invitados varios.

Después de la presentación de los asistentes y los himnos, vino un minuto de silencio por las víctimas de su guerra. Luego procedieron a la firma del documento oficial; alias Timoleón Jiménez, o ‘Timochenko’, firmó primero, y como dato curioso lo hizo con su nombre de pila: Rodrigo (Londoño Echeverri). Luego lo hizo el presidente colombiano Juan Manuel Santos, ambos usando un balígrafo; una bala de alto calibre convertida en un bolígrafo.

El secretario de la ONU fue el primero en manifestarse, notificando que las fuerzas de verificación del cese al fuego, internacionales y de las Naciones Unidas, ya se encuentran desplegadas a lo largo y ancho de Colombia. Ki-moon también loó el acuerdo al que llegaron las partes y aseguró que quienes se esfuerzan por conseguir la paz en otras partes del mundo ya analizan el caso colombiano como un ejemplo.

“Una nueva oportunidad sobre la tierra”

Cuando fue su turno de dirigirse al país, ‘Timochenko’ pronunció varias de las frases más destacadas de la tarde noche. “Que nadie dude que vamos hacia la política sin armas”, fue una de ellas, antes de calificar el acuerdo como “una victoria de la sociedad colombiana en su conjunto y de la comunidad internacional”.

El comandante guerrillero también destacó a su contraparte, el presidente Santos, y sobre todo lo que llamó su “capacidad de sortear con entereza las provocaciones de la oposición”. Asimismo anunció la entrada en una etapa que llamó de “apertura democrática”, en la que se garantice la pluradidad política: “dejamos las armas al tiempo que el estado se compromete a proscribir la violencia como método de coerción política”, dijo, reafirmando y pidiendo que se respete el compromiso de que nunca más sean utilizadas las armas en la política.

Luego pronunció su frase más importante de la velada, al final de la cual incluso se le cortó la voz:

“En nombre de las FARC-EP, pido sinceramente perdón por todo el dolor que podamos haber podido causar en esta tierra”

Al cerrar su discurso, y después de volver a deckarar que “se acabó la guerra”, se vio sorprendido cuando una revista aérea de aviones de guerra pasó extremadamente bajo sobre el centro de convenciones donde se realizó el acto.

“Les doy la bienvenida a la democracia”

Finalmente se expresó el presidente colombiano, que comenzó rindiendo un homenaje a las fuerzas armadas “que han combatido con honor para conservar la dignidad del pueblo colombiano”, y luego a “los millones de víctimas inocentes” que ha dejado la guerra.

Tras reconocerlos como adversarios en esta, Santos también los reconoció como “dignos negociadores”: “trabajaron con voluntad y seriedad”, valoró.

“Cambiar las balas por los votos, las armas por las ideas, es la decisión más inteligente que puede tomar cualquier grupo subversivo”

Al mandatario se le vio conmovido, con lágrimas de emoción en los ojos a medida que avanzaba, pero sobre todo al hablar de víctimas y de sus esperanzas sobre el futuro. “Todo acuerdo de paz es imperfecto, porque se trata de que las partes hagan concesiones. Prefiero un acuerdo imperfecto que salve vidas, a una guerra perfecta que siga sembrando dolor”, expresó.

Antes de sus frases finales, agradeció a la mayoría de los colaboradores que lo hicieron posible; al equipo negociador, a la comunidad internacional, a las Naciones Unidas, su secretario general y su consejo de seguridad, los países garantes y el papa Francisco, entre otros muchos.

“Termina el último y más viejo conflicto del hemisferio occidental (…) Hay una guerra menos en el mundo, y es la de Colombia”, agregó, reconociendo que no se trata del fin de todos los problemas del país, pero sí de un comienzo.

“Probablemente nunca estemos de acuerdo sobre el modelo político que deba seguir el país, pero defenderé su derecho a expresar sus ideas, porque esa es la idea de un Estado de Derecho”

El acuerdo firmado será sometido a refrendación por parte del pueblo el próximo domingo 2 de octubre en el plebiscito por la paz, en el que Colombia tendrá que responder sí o no a la pregunta: “¿Apoya el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera?”