Implementación de una prueba de nivel académico desató polémica en Argentina
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Implementación de una prueba de nivel académico desató polémica en Argentina

En diferentes países del mundo los alumnos deben presentar un examen nacional obligatorio que no solamente le permite a las autoridades hacer un relevamiento de los índices de educación sino que también beneficia a los propios estudiantes al facilitarles el acceso a instituciones de enseñanza de alta calidad. No obstante, algunas naciones como la Argentina no cuentan con este requerimiento.

Con el propósito de cambiar el panorama el presidente Mauricio Macri decidió impulsar el proyecto del Aprender 2016 motivado por saber cómo se encuentra el nivel de educación del país y cómo se puede mejorar.

Sin embargo, el examen nacional que desde hace algunos meses se venía gestando y que recientemente fue puesto en práctica generó polémica en algunos sectores. La presentación de la prueba, lejos de ser bien recibida, se convirtió en el centro de críticas y rechazos por parte de sindicatos, maestros, alumnos e inclusive padres de familia.

Los detractores de esta medida decidieron tomar el control de algunos colegios y amotinarse puertas adentro para protestar en contra de la iniciativa del gobierno. Otros por su parte decidieron directamente no enviar a sus hijos a los recintos pese a que se había anunciado que en el caso de faltar, se verían obligados a presentarlo el próximo 25 de octubre.

En algunas instituciones la cantidad de alumnos que presentó el exámen fue considerablemente menor al 50 por ciento. La modalidad del examen consistía en respuestas múltiples en las que se le consultaba por materias como lengua, matemáticas y ciencias, pero también sobre cuestiones personales como por ejemplo si en su familia reciben subsidios familiares del Estado.

De acuerdo con Clarín, “la evaluación genera gran rechazo en los gremios docentes, que cuestionan que la prueba está estandarizada y que no toma en cuenta los procesos de aprendizaje ni los contextos sociales”.

Por otro lado, Amelia García quien es la secretaria General del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) de La Plata dijo a Ámbito que “este operativo nacional pretende descargar la responsabilidad de la situación educativa en la comunidad escolar”.

“La intención de establecer un ranking de escuelas y salario por mérito atado a la productividad significa un ataque a la escuela pública y gratuita”

Como si fuera poco algunos que se opusieron desde un primer momento a tomarle la prueba Aprender 2016 a sus alumnos opinan que los objetivos perseguidos no son claros. Esto sumado al rechazo que generó el hecho de que el contenido de los cuadernillos haya sido elaborado por una empresa Británica.

“El presidente Macri se equivoca cuando dice que por primera vez se evaluará la educación del país. Desde el año 90 se viene haciendo“, apunto la docente Leticia Walther en diálogo con el programa Tandil Despierta.

Desde su cuenta oficial de Twitter, Macri defendió la presentación de la evaluación frente a aquellos que dicen que con ella se pretende comparar las instituciones educativas y hacer una diferenciación de las mismas ante la sociedad.

 

Los resultados de la prueba recién se darían a conocer en el primer semestre del próximo año. Se espera que cerca de 1 400 000 estudiantes de 3 y 6 grado de primaria y 3, 5 y 6 año de secundaria pertenecientes a 31 mil establecimientos desarrollen la evaluación cuyas consignas ya circulaban por la Internet antes de ser presentada oficialmente.