Colombia marcha por la paz, pero sigue en vilo tras la negativa al acuerdo con las FARC
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Colombia marcha por la paz, pero sigue en vilo tras la negativa al acuerdo con las FARC

Han pasado ya algunos días desde que Colombia votó que NO estaba de acuerdo con los acuerdos alcanzados entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El clima en el país no ha sido el mejor, y la incertidumbre se siente en el ambiente.

Los primeros dos días se dieron manifestaciones aisladas del senador y expresidente Álvaro Uribe, quien fue el rostro de la oposición a la implementación de los acuerdos. El exmandatario se centró en reiterar sus críticas al acuerdo, pidiendo garantías mientras solo formuló una propuesta, la de dar un “alivio” judicial a militares, al tiempo que ofrecía aministía a los guerrilleros que solo hubieran incurrido en el delito de rebelión; cosas que, de una u otra forma ya contenía el acuerdo.

El comandante de las FARC, Rodrigo Londoño, alias ‘Timochenko’, reiteró su voluntad de “usar solo la palabra como arma de construcción”, aunque por otra parte uno de sus subordinados, alias Pastor Alape, ordenó trasladarse a “zonas seguras” a los combatientes que ya se disponían a concentrarse para su desmovilización.

Del gobierno salieron tímidas señales que revelaron para muchos analistas que en ambos bandos había sorpresa por el triunfo y no había ‘plan B’. Junto con el ministerio de Defensa se estableció el 31 de octubre como la próxima fecha de vencimiento del cese bilateral del fuego: un anuncio que ensombreció todavía más el panorama.

Solo hasta este miércoles se dio el primer acercamiento formal entre Santos y los promotores del NO para analizar con Santos los cambios que proponen al documento. Principalmente se hizo presente la plana mayor del partido Centro Democrático de Uribe Vélez, los excandidatos presidenciales Óscar Iván Zuluaga y Marta Lucía Ramírez, el destituido procurador Alejandro Ordóñez y el expresidente Andrés Pastrana, además del senador Iván Duque y el precandidato de ese partido Carlos Holmes Trujillo,  entre otros.

Estos dos últimos conforman con Zuluaga el equipo delegado por Uribe para lo que inicialmente se llamó una ‘renegociación’ de los acuerdos, pero que luego fue mejor descrita como una corrección. Del gobierno fueron designados el jefe negociador en La Habana, Humberto de la Calle, la Canciller María Ángela Holguín y el ministro de Defensa Luis Carlos Villegas.

El encuentro se dio en el palacio presidencial, y el país estuvo en vilo por lo que pudiera salir de ese encuentro, que al final pareció ser poco para la expectativa generada. La revista Semana logró establecer que el encuentro se desarrollo de manera formal, aunque la tensión era palpable. Del encuentro además se pudo constatar que hubo voluntad de acercamiento, aunque los temas están todavía lejanos de resolverse.

“Es mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo para la mitad” —Álvaro Uribe

Cada parte sigue jugando su papel en el nuevo escenario. De parte del gobierno y los promotores del SÍ, tratan de mantener la calma en una Colombia que ya sintió la devaluación del peso y el golpe en el mercado. Las redes sociales efervescen en medio de la confusión mientras se le tira la pelota a los del NO para que formulen propuestas.

De la contraparte insisten en sus críticas, pero en parte rechazan el papel de formular propuestas, como dijo el propio Uribe: “no nos van a poner de creativos para hacer propuestas, cuando lo hicimos en la campaña”, aseguró, según el diario El Tiempo. Además, otros copartidarios insisten en desconocer el acuerdo,asegurando que el documento ya perdió toda validez.

La comunidad internacional reiteró su apoyo al diálogo y apremia porque se salga de lo que se espera no sea más que un impasse, pero por lo pronto todo era penumbra hasta que la propia gente irrumpió…

El silencio trajo la esperanza a Colombia

La noche del mismo miércoles se produjo en varias ciudades del país una masiva movilización de personas convocadas en la red social Twitter con los hashtag #PazALaCalle y #MarchaPorLaPaz para exigirle a las partes que avanzaran en el tema para terminar con la zozobra.

Las imágenes fueron elocuentes, pues se trataba de una manifestación silenciosa en la que sí se oyeron consignas por la paz, pero sobre todo un atronador silencio durante amplios lapsos, en el que la gente que antes apoyaba cualquiera de las dos opciones de voto manifestó su deseo de que se llegara a solución alguna al respecto.

Se trató de una reivindicación popular que hasta los mismos guerrilleros valoraron en sus redes sociales. Pocas fueron las arengas contra una parte u otra que se escucharon; fue una marcha de congoja y a la vez de clamor, cuyo impacto, sin embargo, está por verse en la cruda política.

He aquí algunas de las imágenes compartidas en la red social Twitter por medios y manifestantes: