El peligro de enseñarle a conducir a sus hijos usted mismo
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El peligro de enseñarle a conducir a sus hijos usted mismo

En Argentina se viralizó un video en el que un padre está enseñando a conducir a su hijo en una plena y concurrida autopista, aparentemente de la provincia de San Juan.

El padre le indica al chico, de unos 12 años de acuerdo con La Nación, que debe pisar el embrague y le ayuda a poner cuarta marcha. Incluso el pequeño alcanza a decirle que siente que “es más fácil que un juego”.

Sin embargo, en Colombia sucedió recientemente un caso que debe alertar a los padres sobre este tipo de prácticas tradicionales en las familias. Un niño aprendía a conducir en una vía concurrida de Bogotá y terminó arrollando a una mujer de 28 años y a sus hijos de 12 y de 1 año, según el diario El Espectador, que también estableció que el más pequeño murió en el hecho.

Ese mismo medio reseña las palabras de la subcomandante de la Policía de Tránsito de la capital colombiana, Claudia Nonsocua, quien dijo a Noticias Caracol que es algo común: “En lo que va del año no se había tenido un caso como este, pero si sabemos que es frecuente”, señaló.

“Es una práctica que se tiene en vías periféricas y poco transitadas. Para ahorrarse el curso se someten a estas prácticas peligrosas”

Hace alrededor de un mes sucedió en la provincia argentina de Entre Ríos un caso que solo dejó como víctima mortal a una chica de 21 años que aprendía a conducir guiada por su novio, demostrando que el peligro no es solo para los transeúntes sino para los mismos tripulantes. Clarín indica que ella “perdió el control del vehículo y enfiló en línea recta al río [Gualeguaychú] sin que su novio pueda maniobrar en dirección contraria”.

Aunque en el caso del niño de la autopista parece que el auto va con luces de estacionamiento por si algo se sale de control, las lecciones hogareñas de manejo quizá deberían limitarse a entornos completamente controlados mientras se tiene suficiente edad para asumir la responsabilidad, o simplemente dejarlo en manos de las academias que tienen automóviles acondicionados para que el acompañante intervenga en caso de ser necesario.