Nueva ley brinda beneficios a condenados por corrupción a cambio de su confesión
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Nueva ley brinda beneficios a condenados por corrupción a cambio de su confesión

En los últimos días la Cámara de Diputados de Argentina dio su visto bueno a la llamada Ley del Arrepentido, a través de la cual se pretende avanzar en las causas de corrupción que a estas alturas abundan en el país. El proyecto que fue propuesto por el diputado Sergio Massa y fue aprobado por la sesión del Congreso Nacional el pasado miércoles 19 de octubre genera expectativa.

La instauración de la nueva figura recibió 193 votos positivos y solamente 5 votos negativos. Por otro lado, el nivel de ausentismo en la sesión fue del 22,6 por ciento. De los 58 diputados que no asistieron a la sesión, la mayoría pertenecen al partido político Frente para la Victoria, simpatizante con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

La diputada del partido Generación para Encuentro Nacional (GEN) Margarita Stolbizer —quien ha denunciado en varias oportunidades, el “ocultamiento de dinero” por parte de la familia Kirchner— votó a favor de la iniciativa, pero también manifestó que la justicia no puede depender de esta figura para llevar adelante las investigaciones.

La diputada nacional solicitó a las autoridades judiciales su contundencia para llevar adelante las causas que involucran a la ex presidenta Fernández y que por ende “tanto molestan al kirchnerismo”. Por su parte, en diálogo con el portal Big Bang News aseguró que “el arrepentido no es más que un delincuente que busca mejorar su propia situación ante la Justicia”.

“No imagino muchos delincuentes haciendo cola para declarar lo que saben”

La justicia argentina ya recibió la primera solicitud por parte de un acusado para acogerse a la “ley del arrepentido”. Se trata de Federico Tiscornia quien está detenido por la causa conocida como “la mafia de las contenedores”. El mencionado estaría interesado en recibir una rebaja en su pena a cambio de revelar información relacionada con el presunto contrabando de mercadería y el desbloqueo de contenedores, que al parecer contó con el aval de algunos agentes aduaneros.

Aunque uno de los propósitos de la norma nacional recientemente sancionada es la de recabar datos de personas envueltas en causas de corrupción, también busca frenar y prevenir el crimen organizado. Para tales fines la importancia y la profundidad de la información recolectada deberá permitir a la justicia argentina avanzar a pasos agigantados en sus expedientes.

La calidad  de los datos será un factor determinante a la hora de definir si se consideran valiosos o no, ya que la intención de las autoridades es la de poder desbaratar grupos delincuenciales, dar con el paradero de prófugos o cabecillas y prevenir o impedir la ejecución o consumación algún delito de corrupción.

No obstante, la ley del arrepentido también plantea algunos apartes a tener en cuenta: “En ningún caso podrá otorgarse al arrepentido la exención de prisión, y sólo podrá acogerse quien brinde información sobre delitos que tengan una pena igual o mayor a la suya”, informó el diario La Nación.

Según ese medio, aquellos que fueron condenados a perpetua no podrán tener una rebaja de más de 15 años y en el caso de falso testimonio serán penados. Por último, es indispensable que los testimonios correspondan a hechos vivenciados por el interesado y no a relatos de terceros.

Aunque la figura del arrepentido ya existía en el país, con la reciente reforma se hizo más extensiva. Antes esta ley contemplaba solamente delitos relacionados con extorsión, tráfico de drogas, secuestro y lavado de dinero. Ahora aprecia otros como lo son: la trata de personas, la explotación sexual, las faltas administrativas, financieras, y el contrabando.