Donald Trump ganó la presidencia de los Estados Unidos con algún apoyo latino incluido
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Donald Trump ganó la presidencia de los Estados Unidos con algún apoyo latino incluido

En una larga jornada electoral que comenzó este miércoles 8 de noviembre y solo tuvo un desenlace en la madrugada del miércoles 9, Estados Unidos votó y eligió a Donald J. Trump como el presidente número 45 de su historia.

Los resultados fueron llegando a cuentagotas, y en muy pocos momentos fue favorable a la aspirante demócrata Hilary Clinton, que se estancó en 215 colegios electorales mientras su rival se acercaba y pasaba de largo los 270 requeridos para proclamarlo ganador de las elecciones. Ante la larga espera para obtener los resultados definitivos, la llamada de la candidata a su rival reconociendo su derrota marcó el resultado definitivo.

Fue entonces que llegaron las proyecciones que sentenciaban las elecciones, y el ganador dio su discurso de victoria, en el que principalmente se enfocó en agradecimientos a sus colaboradores y en tender una mano a sus contradictores, ninguno en especial. No hubo menciones a sus propuestas más candentes de campaña y el tono fue muy diferente del que esgrimió durante la carrera hacia la Casa Blanca.

Trump aseguró que Estados Unidos le debe gratitud a Hilary Clinton, y le tendió un ramo de olivo con palabras conciliadoras para hacer lo mismo con todos los sectores en el país. El republicano pidió al pueblo unidad, expresando que será “presidente para todos los estadounidenses”.

Quizá la única referencia hacia el exterior fue la manifestación de su voluntad de llevarse bien “con las naciones que quieran llevarse bien con nosotros”.

Las proyecciones de los principales medios, incluida la agencia AP, indicaban que el republicano sería ya presidente. No obstante, desde que las tendencias se convertían en realidades, el mundo experimentaba algunos de sus efectos. Los mercados fueron los primeros en resentirse, marcando sendas caídas tanto en norteamérica como en Europa y Asia.

Aún así, el llamado voto latino fue finalmente decisivo para el lado menos esperado. Según la CNN, hasta el amanecer en buena parte de América, Trump había ganado en 28 estados:

  1. Indiana
  2. Virginia Occidental
  3. Kentucky
  4. Mississippi
  5. Oklahoma
  6. Tennessee
  7. Carolina del Sur
  8. Alabama
  9. Kansas
  10. Dakota del Norte
  11. Dakota del Sur
  12. Wyoming
  13. Texas
  14. Arkansas
  15. Louisiana
  16. Montana
  17. Missouri
  18. Ohio
  19. Idaho
  20. Carolina del Norte
  21. Florida
  22. Georgia
  23. Iowa
  24. Utah
  25. Alaska
  26. Wisconsin
  27. Arizona
  28. Pensilvania

De estos lugares, se esperaba que algunos fueran favorables a la candidata demócrata por afinidad con su programa o solamente por la aversión generada por el discurso de Trump. Pero no fue así, sobre todo en algunos estados con gran población hispana como Florida, Arizona o incluso Texas; un estado tradicionalmente republicano pero con una población latina significativamente numerosa.

Por ser uno de los estados battleground —indecisos con buena representación donde se decidió la elección— Florida fue quizá el punto neurálgico. Fue en los de su tipo de los primeros en definirse, y no favoreció a los demócratas, quedando en manos de los republicanos en parte gracias al voto rural de su parte más norte, de acuerdo con algunos analistas.

En el resultado final de la elección tampoco se vio reflejada la preocupación que generaba la victoria del magnate estadounidense en el sur del continente. Así lo registró la Deutsche Welle:

“Los pocos comentarios que ofreció la clase política de la región antes de confirmarse el triunfo del uno o el otro dejaban entrever las distintas caras de la inquietud imperante”