Volcán Hudson mantiene en alerta amarilla al sur de Chile y Argentina
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Volcán Hudson mantiene en alerta amarilla al sur de Chile y Argentina

La constante actividad del Volcán Hudson que tiene en vilo al Sur de Chile, ya se hizo sentir también en la Patagonia Argentina. Las autoridades de ambos países elevaron una alerta amarilla en la zona debido a la intensa actividad sísmica que ha registrado desde hace unas semanas. La última vez que el coloso entró en erupción fue en el 2011.

Tanto la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública de Chile (ONEMI) como el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (SERNAGEOMIN) analizan a diario el comportamiento del volcán ubicado en la provincia de Aysén a través de un mecanismo de monitoreo que se encuentra instalado en el mismo.

De acuerdo al último reporte que emitió la SERNAGEOMIN, la alerta fue elevada al nivel amarillo porque “la dinámica interna del sistema volcánico varió y la magnitud sísmica se encuentra por encima de su nivel base”. Según esa entidad, los movimientos que se han presentado en los últimos meses estarían relacionados con el comportamiento que presentó en su última erupción ocurrida en el 2011.

El director regional de la Onemi, Sidi Bravo Donoso aseguró en diálogo con El Patagónico que aunque “no hay manifestación visual de fumarola o de vapor de humo” si se han presentado movimientos dentro del volcán. Es así que gracias a la información recolectada por la Red Nacional de Vigilancia Volcánica, la SERNAGEOMIN se vió obligada a tomar esa decisión. “Se han registrado 70 eventos sísmicos, de los cuales 63 se clasificaron como volcano-tectónicos”, indicó ese organismo.

Luego de un comité de emergencia se dictaminó que del lado de Chile rige el alerta para las zonas de Aysén, Río Ibáñez y Chile. En cuanto a Argentina, las localidades que abarca son el Perito Moreno y Los Antiguos, ambas pertenecientes a la provincia de Santacruz.

En 1991 el Hudson erupcionó con una violencia extrema que desencadenó una crisis en el sur de ambas naciones. La fuerza del volcán provocó fuertes tormentas eléctricas, lluvias y el deslizamiento de algunas viviendas aledañas. Por su parte, la magnitud del evento fue tal que arrasó con varios cultivos, acabó con la vida de decenas de animales, cortó el suministro de agua potable y contaminó con sus grandes y espesas nubes de cenizas todo lo que encontró a su paso.

Otra de las estructuras geológicas que se encuentra en actividad en América es el conocido Volcán de Fuego en Guatemala, que hasta el momento registra algunos estruendos. Este se encuentra a aproximadamente a unos 50 kilómetros de la capital del país y experimenta entre tres y cinco explosiones por hora, según informó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH).

Aunque la intensidad del Volcán del Fuego no es constante, su actividad ha arrojado una gran cantidad de ceniza que alcanza hasta los 4800 metros sobre el nivel del mar. Por tal motivo, en el último informe emitido la INSIVUMEH recomienda no acampar cerca del lugar, tomar las precauciones necesarias y regular la actividad aérea debido a la poca visibilidad. La última erupción de este se registró en febrero del 2015.