Afán de conservar bosques tropicales está desplazando a indígenas centroamericanos de sus territorios
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Afán de conservar bosques tropicales está desplazando a indígenas centroamericanos de sus territorios

La creación de áreas protegidas y parques en Centroamérica con el objetivo de conservar los bosques tropicales ha empujado a los indígenas de la tierra que han cultivado durante generaciones, afirman investigadores.

Las áreas protegidas son más eficaces cuando se reconocen formalmente los derechos de los pueblos indígenas que viven en la tierra, dijo el informe divulgado al margen de una conferencia de conservación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Cancún, México.

La falta de consultas entre gobiernos, grupos ambientalistas y comunidades indígenas perjudica los esfuerzos de conservación y conduce a conflictos de tierras, de acuerdo con los investigadores de México, Estados Unidos y El Salvador que analizaron cinco áreas de conservación en Centroamérica y México.

“Un muro ha crecido alrededor de muchas áreas protegidas, cerrándolas a las personas que dependen de los bosques para su supervivencia”, dijo Andrew Davis, investigador de la Fundación Prisma de El Salvador; uno de los autores del estudio.

En el norte de Guatemala, las comunidades indígenas Q’eqchi ocuparon el parque de Semuq Champey a principios de este año, diciendo que no habían recibido ingresos por las cuotas de entrada al parque, como se les había prometido.

Las fuerzas de seguridad lanzaron a los manifestantes gases lacrimógenos que llevaron a la muerte de un anciano de la comunidad en el popular destino turístico de piscinas turquesas de agua dulce y formaciones naturales de piedra caliza.

Algunos guardianes de las áreas protegidas de la región están comenzando a responder a las preocupaciones de los pueblos indígenas, sin embargo.

En Honduras, la Reserva de la Biosfera de Río Plátano está avanzando hacia el reconocimiento de los derechos de la tierra para los habitantes tradicionales, luego de las protestas de los indígenas Muskitia, dijo Davis.

“Hay un enorme potencial para hacer que las áreas protegidas sean más eficaces si respetan los derechos territoriales”

Un estudio publicado en octubre por el World Resources Institute, con sede en Washington, encontró que dar a los indígenas títulos de propiedad de tierras es una de las formas más rentables de preservar la selva tropical en peligro de extinción y combatir el cambio climático. Esto se debe a que las comunidades indígenas que poseen el territorio tienen más probabilidades de conservar el bosque que otros usuarios de la tierra.

Algunos gobiernos y grupos ecologistas sostienen que los pueblos indígenas necesitan ser trasladados de las áreas protegidas porque “sobrepastorean y abusan de los recursos naturales”, dijo en un comunicado Victoria Tauli-Corpuz, Relatora de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas. Sin embargo, comenta que “tal percepción no reconoce la complejidad de las relaciones ecológicas y sociales de muchos pueblos indígenas con sus ecosistemas”.

Las áreas protegidas, cuando se administran adecuadamente, permiten a los pueblos indígenas cosechar plantas y animales, coexistiendo con el medio ambiente y ganando la vida como lo han hecho durante cientos de años, se lee en el informe.

Los grupos indígenas y las comunidades locales tienen derechos legalmente reconocidos en cerca del 65 por ciento de los bosques en Centroamérica y México, según la investigación de Prisma. Un registro mejor que en otras regiones.

Con información de Reuters.