Cuba le dio el último adiós a su ‘Comandante’
Share this on

Cuba le dio el último adiós a su ‘Comandante’

Las cenizas del revolucionario cubano Fidel Castro fueron selladas en una gran roca granítica el domingo en una ceremonia que culminó nueve días de duelo público y apuntó literalmente a poner en piedra el legado de uno de los personajes más influyentes del siglo XX.

Cortando una figura solitaria en su uniforme de cuatro estrellas, el presidente cubano Raúl Castro colocó una caja de cedro que contenía los restos cremados de su hermano en un nicho en la roca del cementerio Santa Ifigenia del sureste de Cuba.

Una placa oscura grabada con el único nombre “Fidel” fue fijada sobre el nicho. Raúl Castro saludó la tumba, que estaba flanqueada por dos guardias de honor en uniforme blanco, y un saludo de 21 disparos resonó.

Fidel Castro derrocó a un hombre fuerte respaldado por los Estados Unidos en su revolución de 1959, tras lo cual continuó construyendo un estado comunista a corta distancia de la costa de la Florida, sobreviviendo al colapso de la Unión Soviética y a esfuerzos incansables de Estados Unidos para forzar el suyo.

Su monumento en el cementerio de la ciudad de Santiago de Cuba se encuentra a pocos pasos del mausoleo del héroe de la independencia José Martí, otra figura imponente de la historia cubana.

El monumento naturalista de Castro es empequeñecido por el mausoleo de Marti y otros elaborados edificios en el cementerio. La piedra está a unos pasos de un monumento a los rebeldes que murieron en un ataque al cuartel militar de Moncada, en Santiago, al comienzo de la revolución.

Desde la muerte de Castro, el 25 de noviembre a los 90 años, cientos de miles de cubanos han recorrido calles y plazas para despedirse de “El Comandante”, con una combinación de lágrimas, votos para sostener el socialismo y los coros de “¡Yo soy Fidel!

La ceremonia del domingo fue un evento privado acompañado por una banda militar y una pequeña guardia de honor. Sólo se emitió en medios estatales 13 horas después. Un pequeño grupo de invitados asistieron, entre ellos los hijos de Castro y su esposa Dalia Soto del Valle, que parecían superados por la emoción. Entre otros apareció la leyenda del fútbol argentino Diego Maradona, amigo del líder cubano.

Un grupo de aliados izquierdistas también estaban presentes, cada uno poniendo una flor blanca en la piedra. Entre ellos estaba el presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien como Castro llegó al poder en una guerra de guerrillas y se enfrentó con los Estados Unidos durante la Guerra Fría.

Más tarde, a los miembros del público se les permitió poner flores en el monumento en pequeños grupos de diez.

Con información de Reuters.