Congreso colombiano ratificó el acuerdo de paz con las FARC
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Congreso colombiano ratificó el acuerdo de paz con las FARC

El Congreso de Colombia aprobó el miércoles un nuevo acuerdo de paz con los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El acuerdo fue aprobado en la Cámara de Representantes (Cámara Baja) con una votación 130-0, un día después de que el Senado la ratificó 75-0.

La ratificación —y la firma de la semana pasada- comienza una cuenta regresiva de seis meses para las FARC, que comenzaron como una rebelión contra la pobreza rural. En ese tiempo deberán abandonar las armas y formar un partido político.

El presidente Juan Manuel Santos y el comandante rebelde Rodrigo Londoño (alias Timochenko) firmaron el acuerdo revisado la semana pasada en una sobria ceremonia después de que el primer acuerdo fuera rechazado en el plebiscito del 2 de octubre pasado.

Santos, que ganó el Premio Nobel de la Paz en octubre por sus esfuerzos de paz, quiere que el acuerdo se aplique lo antes posible para no poner en riesgo el frágil alto al fuego que se mantuvo durante un tiempo considerable hasta que un encuentro desafortunado entre guerrilleros y fuerza pública lo puso en riesgo el mes pasado.

Todo esto sucedió a pesar de las objeciones del expresidente y ahora senador Álvaro Uribe, quien aseguraba que todavía era demasiado indulgente con los insurgentes que han luchado contra el gobierno durante 52 años. Los legisladores de su partido no asistieron a ninguna de las dos votaciones, abandonando los recintos en señal de protesta después de los debates que las precedieron.

Los partidarios de Uribe argumentaron que el acuerdo ofrecía demasiadas concesiones a las FARC y no servía como disuasivo para otros grupos involucrados en delitos.

“No olvidemos lo que estamos haciendo hoy, estamos tratando de terminar con más de 50 años de guerra”, replicó el negociador gubernamental Sergio Jaramillo.

El nuevo acuerdo para poner fin a la insurgencia más larga de América Latina se formó en poco más de un mes después de la estrecha derrota en las urnas del pacto original, que permitía a los rebeldes ocupar cargos públicos y evitar la cárcel optando por penas alternativas. Y es que mientras que el gobierno dice que el acuerdo incluye la mayoría de las propuestas presentadas por los que lo rechazan, el nuevo documento no alteró esas dos disposiciones.

Ese detalle enfureció a muchos de la población en gran parte conservadora de Colombia, quienes también criticaron fuertemente el hecho de que Santos decidiera ratificar el acuerdo en el Congreso en lugar de celebrar otro plebiscito.

No obstante, el gobierno no se arriesgó viendo además que la primera vez la población votó perceptiblemente irritada por una campaña poco transparente que acudió a enardecerla, tal como lo reconoció uno de los promotores del ‘No’ en el diario La República 3 días después del plebiscito.

El gobierno y las FARC trabajaron juntos en Cuba durante cuatro años para negociar el fin del conflicto más largo de la región que ha matado a más de 220.000 personas y desplazado a millones. Aunque es poco probable que este acabe del todo con la violencia, los promotores del ‘Sí’ lo ven como un inicio para conseguirlo.

Con información de Reuters.