Peña Nieto y Trump se reconciliaron, pero no cedieron
Share this on

Peña Nieto y Trump se reconciliaron, pero no cedieron

Los presidentes de Estados Unidos y México hablaron por teléfono este viernes después de que las relaciones entre los países vecinos se complicaran con el plan de construir un muro en la frontera por parte de Donald Trump. El líder estadounidense calificó la conversación como amistosa pero exigente.

La llamada ocurrió un día después de que el presidente mexicano cancelara una reunión programada para la próxima semana en la Casa Blanca, la cual sobrevino después de que su contraparte sugiriera el rompimiento vía Twitter. Esa respuesta sucedió tras la enfática negativa del mandatario Enrique Peña Nieto a pagar la obra.

Ambos países emitieron declaraciones diciendo que Trump y Pena Nieto reconocieron sus claras diferencias de opinión sobre la demanda de pago y acordaron resolver el asunto como parte de un debate más amplio sobre todos los aspectos de la relación entre las dos naciones.

Los mercados financieros tomaron la noticia como un signo de que la crisis se había relajado. El peso de México subió con las noticias.

El gobierno de México dijo que Trump y Pena Nieto acordaron no hablar públicamente por ahora sobre el tema del pago, aunque la Casa Blanca no lo confirmó.

Durante una conferencia de prensa conjunta en la Casa Blanca con la visita del primer ministra británica, Theresa May, el presidente Trump no mencionó el muro ni siquiera mientras hablaba ampliamente sobre las relaciones de Estados Unidos con México.

Sobre el tema, aseguró que México había hecho ver a Estados Unidos “como tontos” al sacar lo que en su opinión fueron mejores partidos en lso negocios. “Tenemos un déficit comercial de $60 mil millones con México, además de que la frontera es débil, las drogas están entrando”, agregó.

Estados Unidos tenía un déficit comercial de 58.800 millones de dólares con su vecino del sur en 11 meses hasta noviembre pasado.

Trump también calificó su conversación como “muy, muy amable”, dijo que tiene una “muy buena relación” con su homólogo mexicano y dijo tener “un gran respeto por México”. Ambos gobiernos calificaron la reunión de productiva y constructiva.

Sin embargo, Trump no mostró signos de respaldo a las promesas de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá y golpear con altos aranceles a las compañías estadounidenses que han trasladado puestos de trabajo al sur de la frontera.

México envía el 80 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos, y cerca de la mitad de la inversión extranjera directa de México en las últimas dos décadas ha venido de su vecino del norte.

“Vamos a trabajar en una relación justa y una nueva relación” con México, dijo Trump en la conferencia de prensa. “Estados Unidos no puede seguir perdiendo grandes cantidades de negocios, grandes cantidades de compañías y los millones y millones de personas que pierden sus puestos de trabajo. Eso no sucederá conmigo”, agregó.

Con información de REUTERS.