¿Es la frustración el origen de la antipatía de Trump hacia los mexicanos?
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¿Es la frustración el origen de la antipatía de Trump hacia los mexicanos?

Para nadie es un secreto que desde que Donald Trump fue declarado el presidente número 45 de los Estados Unidos, los ojos del mundo se fijaron en la relación del mandatario estadounidense con el pueblo latinoamericano, y más exactamente con México.

Desde el comienzo de su candidatura, Trump dejó ver su antipatía con el país vecino. Comentarios xenófobos y promesas que atacaban directamente la entraña mexicana vislumbraban que, de llegar a darse la victoria del candidato republicano, la relación entre las dos naciones se volvería tensa y complicada.

Pues bien, esa antipatía podría tener origen en diferentes intentos de negocios que se le han caído al magnate en México. Incluso Trump manifestó públicamente en su cuenta de Twitter su malestar al asegurar que el sistema legal mexicano era “corrupto” por lo que aconsejaba no invertir en ese país.

Aunque actualmente el presidente de los Estados Unidos cuenta con diferentes marcas registradas en el país azteca, con las que comercializa ‘’desde inmuebles de lujo y vacaciones en hoteles cinco estrellas hasta calzoncillos y pañuelos’,’ tal como lo afirma el Zócalo. El fallido intento de llevar a cabo dos desarrollos hoteleros, uno en la frontera norte, en Baja California, y el otro en la Isla de Cozumel, en el caribe mexicano, son algunos de los motivos que pudieron originar algún rencor de Trump con México.

Ambos megaproyectos tenían como fin construir el Trump Ocean Resort Baja México, en Tijuana, y el Punta Arrecifes Resort, en la isla caribeña del estado de Quintana Roo.

Si bien el primero se llegó a poner en marcha, incluso varios compradores alcanzaron a dar adelantos de hasta el 30 por ciento por los inmuebles que oscilaban entre los 300 mil y 3 millones de dólares, se tuvo que parar debido a que su sociedad con la empresa inmobiliaria Irongate, que estaba a cargo de la edificación, se quedó sin fondos tras la negativa de un banco alemán a aportar un importante apoyo económico.

Ante el incumplimiento, los compradores que ya habían apartado sus departamentos demandaron a Trump. Aunque el actual presidente de Estados Unidos desmintió en primera instancia haber participado en el proyecto del Trump Ocean Resort Baja México, un año después le reveló a un periódico de su país “que no solo fue la marca, sino también un inversionista significativo’’.

El pleito finalmente llegó en el 2009 hasta la Corte Superior de Los Ángeles y tuvo como desenlace un acuerdo entre las partes, así como lo reseña el portal Sipse.

Entre tanto, en el caso del Punta Arrecifes Resort, el cual se tenía planeado edificar en Cozumel, un grupo de activistas fueron la piedra en el zapato para que el hoy mandatario no pudiera llevar a cabo el desarrollo turístico que iba a tener entre otros atractivos una marina, una pista de aterrizaje, un club de golf, spa y un hotel de 600 habitaciones. La razón fue que el impacto ambiental que tendría un proyecto de estos en la isla tendría consecuencias irreparables.