ELN liberó a político cuyo secuestro truncó diálogo con el Gobierno colombiano
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ELN liberó a político cuyo secuestro truncó diálogo con el Gobierno colombiano

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), segundo grupo rebelde colombiano, liberó a un político que mantuvo cautivo durante casi 10 meses, cumpliendo con un requisito del gobierno que retrasó el comienzo de sus conversaciones de paz.

Odín Sánchez Montes de Oca, de 62 años, fue puesto en libertad ante delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja que lo acompañaron en un vuelo a Quibdo, en el departamento noroccidental del Chocó, de acuerdo con la información otorgada por funcionarios gubernamentales.

El presidente Juan Manuel Santos había supeditado a la liberación de rehenes el desarrollo de las conversaciones con el grupo insurgente de unos 2.000 miembros, considerado grupo terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. Se trata también del responsable del secuestro de cientos de personas a las que usaba como moneda de cambio con el gobierno o como método para recaudar fondos para la guerra a lo largo de sus 52 años de existencia.

Las conversaciones en Quito se retrasaron en noviembre en espera de la liberación de Sánchez y el correspondiente indulto del gobierno a dos combatientes encarcelados por delitos de rebeldía.

Las negociaciones ahora están programadas para este 7 de febrero. Santos firmó un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el año pasado, el mismo que fue refrendado por el Congreso después de que los votantes rechazaron en las urnas por estrecho margen en octubre.

El acuerdo de las FARC fue elogiado internacionalmente. Santos ganó el Premio Nobel de la Paz 2016 por sus esfuerzos para poner fin al conflicto.

Fundado por sacerdotes católicos radicales e inspirado por la revolución cubana de 1959, el ELN ha estado en conversaciones preliminares con el gobierno desde el 2014. Los rebeldes han permanecido activos durante ese tiempo, secuestrando y bombardeando instalaciones petroleras..

Sánchez ha sido referido como el último rehén del grupo, pero muchos sospechan que aún tiene cautivos no reportados.

Es probable que las conversaciones con el ELN reflejen las celebradas con las FARC. Aunque es improbable que la paz con los dos grupos ponga fin a la violencia en un país también devastado por el malestar del narcotráfico y la desigualdad, sí permitiría el desarrollo económico en zonas fuera de las fronteras y desplazaría más recursos para luchar contra las pandillas criminales en crecimiento.

Con información de REUTERS.