Declararon muerte cerebral de la esposa de Luiz Inácio Lula Da Silva
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Declararon muerte cerebral de la esposa de Luiz Inácio Lula Da Silva

Marisa Leticia, la esposa del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, ya no muestra actividad cerebral después de un derrame cerebral que sufrió la semana pasada, dijeron los médicos en un comunicado emitido este jueves, agregando que sus órganos estarían preparados para donación.

La muerte de Leticia es otro golpe para Lula, un líder que terminó su segundo mandato en 2011 con un índice de aprobación de 83 por ciento. Fue adorado por muchos en el país más grande de América Latina por impulsar el perfil global de Brasil y comandar el rápido crecimiento económico de su país durante un boom de materias primas.

Pero el brillo de Lula y su esposa, de 43 años, se ha ido extinguiendo en los últimos años, cuando el auge de Brasil se vino a pique en una recesión que también envolvió a la pareja en una investigación de corrupción de gran alcance.

El año pasado, la pareja fue incluida en una causa vinculada a una investigación de la petrolera estatal Petrobras, que reveló un entramado de corrupción profundamente arraigado entre los principales negocios, funcionarios electos y líderes políticos de Brasil.

En la página oficial de Lula en Facebook, su familia dio el jueves “gracias a todos por las expresiones de afecto y solidaridad” en los 10 días que Marisa Leticia se mantuvo en vilo tras sufrir un derrame cerebral. En ese mismo mensaje autorizó la donación de sus órganos.

A família Lula da Silva agradece todas as manifestações de carinho e solidariedade recebidas nesses últimos 10 dias pela…

Posted by Lula on Thursday, February 2, 2017

No estaba claro el jueves cuán pronto ocurrirían esas donaciones o cuando la ex primera dama de Brasil sería oficialmente declarada fallecida.

Lula Da Silva, un ex líder sindical que a fines de los años setenta y principios de los ochenta dirigió huelgas masivas que debilitaron el régimen militar de Brasil, también perdió a su primera esposa, María de Lurdes. Ella murió en medio de un parto en 1971 junto con el hijo de ambos, al que estaba dando a luz.

Sin que él lo supiera, un taxista que el líder sindical solía utilizar, envió a la viuda de su difunto hijo, Marisa Leticia, a un recado a la oficina donde el futuro presidente trabajaba. A partir de ese momento, la pareja fue inseparable.