El último dictador argentino, Reynaldo Bignone, fue condenado nuevamente a cadena perpetua
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El último dictador argentino, Reynaldo Bignone, fue condenado nuevamente a cadena perpetua

El militar Reynaldo Benito Antonio Bignone, de 89 años, quien fue el último presidente de facto de la dictadura militar en Argentina, y el único que continúa con vida, otra vez fue condenado por la justicia a cadena perpetua. En su contra ya pesan otros dictámenes relacionados con delitos de lesa humanidad. Otros cinco uniformados también deberán permanecer en prisión.

Entre 1882 y 1883, Bignone asumió la presidencia de facto en el país. Antes y durante ese período fue responsable de impartir torturas a presos políticos, bebés y estudiantes del Colegio Militar de la Nación, así como de asociación ilícita, privación de la libertad y desaparición, sustentados en el llamado Plan Cóndor.

El tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de San Martín halló culpable también al entonces suboficial Mario Rubén Domínguez, quien fue sentenciado a prisión perpetua. Los uniformados en retiro Carlos Eduardo José Somoza, Hugo Miguel Castagno Monge y Alberto Federico Torres recibieron condenas de 15, 11 y 5 años respectivamente. Por su parte, el exteniente Jorge Teodoro Alvarado recibió una pena de tres años.

Las sentencias impuestas a los seis militares retirados fueron dictaminadas en el marco de los episodios que se sucedieron en el Colegio Militar. Entre 1976 y 1977, seis soldados fueron secuestrados mientras se encontraban realizando tareas encomendadas por sus superiores; tres de ellos continúan desaparecidos.

Algunos testimonios dan cuenta de que las víctimas fueron trasladadas hacia el centro clandestino conocido como ‘Campito’. El lugar funcionaba en la localidad Campo de Mayo, perteneciente al Gran Buenos Aires.

En diálogo con el diario Página 12, el fiscal Marcelo García Berro afirmó que “quedaron conformes”, excepto por la condena que recibió Torres. Según él, si bien lo importante es que los implicados fueron hallados culpables, a Torres solamente se lo acusó de privación ilegítima de la libertad de los tres desaparecidos, más no por homicidio. “Nosotros entendimos que efectivamente los privó de la libertad y fue la persona que de alguna manera posibilitó que se le practicarán tormentos y lo eliminaran”, añadió.

Los tres desaparecidos, que la justicia de Argentina resolvió dar por fallecidos, responden a los nombres de Luis Steimberg, Luis “El Huevo” García y Mario Vicente Molfino.

Bignone, último dictador de ese país que permanece con vida, ofició como comandante de las Instituciones Militares en la época que se dio el secuestro y la posterior desaparición de los seis soldados.

Según consignó El Dinamo, desde el 2010 el expresidente y militar en retiro ha recibido siete condenas que van desde los 15 años hasta la prisión perpetua, todas relacionadas con delitos de lesa humanidad. En información de ese medio, es probable que en el futuro Bignone sea hallado culpable de otros delitos relacionados con la violación de derechos humanos.

Bignone le entregó la presidencia a Raúl Alfonsín, elegido por elección popular a finales de 1983.

Antes de la transición hacia la democracia, los integrantes de la dictadura militar promulgaron la ley 22.924. Conocida como la “Ley de Autoamnistía”, a través de la que los uniformados pretendían evitar futuros juicios por su accionar durante el período comprendido entre 1976 y 1983.