Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos siguen sin hablarle a la justicia
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Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos siguen sin hablarle a la justicia

Por la causa de los Sauces S.A., la exmandataria de Argentina Cristina Fernández de Kirchner fue llamada a indagatoria junto a sus hijos Máximo y Florencia. Hasta los tribunales de Comodoro Py en la ciudad de Buenos Aires llegó la otrora familia presidencial, señalada como posible responsable de maniobras de corrupción. Cada uno decidió presentar un escrito ante la justicia y negarse a declarar.

Con un día de diferencia, y acompañados por el abogado Carlos Beraldi, los hijos de Fernández de Kirchner le solicitaron al juez Claudio Bonadio ser apartados de la investigación que se adelanta por el posible favorecimiento a ciertos empresarios durante las licitaciones de obras adelantadas durante los 12 años de gestión kirchnerista.

Tal y como difundió la revista Contexto Tucumán en su escrito la menor de los Kirchner, Florencia pidió ser sobreseída de todos los cargos que se le imputan. Además, solicitó que “se ordene el levantamiento del embargo dispuesto en relación a sus ingresos laborales”.

Con anterioridad, la expresidenta habría declarado que el juez Bonadio tenía la intención de detener a Florencia, motivo por el cual se adelantó y presentó una exención de prisión para su hija. Tanto Bonadio como el fiscal Carlos Rívolo hicieron lugar al pedido.

Desde sus redes sociales, la exmandataria se criticó el accionar de la justicia:

El 4 de abril del año 2016 Margarita Stolbizer, diputada del partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN), denunció que la entonces familia presidencial escondía maniobras de lavado de dinero, coimas y falsificación de documentos públicos a través de la fachada de su empresa Sauces S.A. Según los dichos de la funcionaria, los empresarios Cristóbal López, su socio Fabián De Sousa y Lázaro Báez eran los responsables de realizar diferentes depósitos en las cuentas de los Kirchner por concepto de supuestos alquileres.

Al igual que la familia Kirchner, tanto López como De Sousa optaron por no responder ninguna de las preguntas realizadas por el magistrado Bonadio. En lugar prefirieron presentar un escrito mediante el cual negaron hacer parte de un grupo delictivo y pidieron ser absueltos. Por el contrario, el empresario Báez, que permanece privado de la libertad en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, por primera vez accedió a contestar el interrogatorio.

En información del diario Clarín, Baez remarcó que si bien tenía una amistad con el fallecido expresidente Néstor Kirchner su vínculo no constituye prueba alguna para sostener que estuvo involucrado en una maniobra ilícita.

“No he participado o tomado parte, en modo alguno, en ninguna asociación y mucho menos ilícita, conformada por funcionarios de distintas reparticiones del Estado”, aseveró.

No obstante, el juez Bonadio manifestó que tanto el empresario como la familia Kirchner recibieron entre sí sumas de dinero en concepto de alquiler, más elevadas que los precios manejado comúnmente en el mercado. Según ese medio el magistrado manifestó que gracias a los pagos emitidos por las empresas de Báez, la firma Los Sauces recibió 10,14 millones de pesos. Cifra que representa el 23,33 por ciento de lo cobrado por esa sociedad anónima entre 2009 y 2015.