Pese a las denuncias, los asesinatos de líderes indígenas continúan en Honduras
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Pese a las denuncias, los asesinatos de líderes indígenas continúan en Honduras

Se estima que a nivel mundial el 40 por ciento de los asesinatos de ecologistas responde a líderes indígenas, un dato que se ve reflejado de forma fehaciente en Honduras. El último caso fue el de la muerte de José de los Santos Sevilla, perteneciente a la comunidad Tolupán del corregimiento La Ceiba, el cual desató la furia en ese país. Su cuerpo fue encontrado en la Montaña de la Flor, en el municipio de Orica, con varios disparos.

La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ya tomó intervención del caso y aún se desconoce quiénes estuviieron detrás del delito. Según El Heraldola versión oficial da cuenta de que Sevilla fue asesinado por cinco personas “fuertemente armadas” que llegaron hasta su hogar, con el propósito de quitarle la vida. El fallecido, aparte de líder comunal, también oficiaba como profesor de primaria.

Debido a las frecuentes amenazas que reciben los pueblos  indígenas, no se descarta la posibilidad de que algunos grupos delictivos se encuentren detrás del homicidio. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera, pidió a las autoridades que las comunidades de Yerba Buena y La Ceiba sean protegidas. En información del portal de noticias Proceso Digital, el líder de la CONADEH denunció que ambas etnias temen por su integridad, a tal punto que algunos menores de edad dejaron de asistir a las escuelas.

Entre las características en común de los líderes aborígenes asesinados, es que ejercían una constante lucha por los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente. En varias oportunidades se enfrentaron a sectores políticos y empresariales para impedir, por ejemplo, la construcción de represas hidroeléctricas o plantas industriales.

Una de las muertes más sonadas del 2016 fue la de la activista del medio ambiente, Berta Isabel Cáceres, que al igual que Sevilla fue asesinada con varios disparos cuando se encontraba en su vivienda. Días después de su deceso, otros líderes indígenas, Tomás García y Janeth Urquía, fueron encontrados sin vida. Esta última sufrió un duro golpe en la cabeza provocado por un machete.

Así como estas, decenas de situaciones más se vivieron en Honduras en los últimos años. La organización no gubernamental Global Witness publicó un informe que calificó a Honduras como el país más peligroso para los ecologistas.

Entre tanto, en el vecino país de Guatemala los pueblos aborígenes iniciaron una marcha para exigir su inclusión. Los manifestantes le pidieron al Congreso que la justicia indígena sea reconocida en la Constitución Política de ese país.

La solicitud exige una reforma y ya fue tratada en la Cámara de Diputados. El proyecto recibió 102 votos a favor y 96 en contra, por lo que no se llegó a ningún acuerdo.

En diálogo con el diario Prensa Libre, el alcalde indígena Tomás Saloj lamentó lo sucedido: “Nuestros pueblos claman hoy en la calle que al fin sea reconocido en la Constitución el derecho del pueblo maya”, afirmó.

ONG califica a Honduras como el país más peligroso para los ecologistas