Petroleras extranjeras en Venezuela estarían repatriando a sus empleados
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Petroleras extranjeras en Venezuela estarían repatriando a sus empleados

A medida que se agudiza la política en Venezuela, empresas petroleras han comenzado a reducir aún más su ya corto número de empleados expatriados en ese país, de acuerdo con fuentes cercanas a la situación que hablaron en condición de anonimato.

Statoil, Repsol y Chevron Corp. están entre las compañías petroleras extranjeras que tienen participaciones minoritarias en más de 40 empresas conjuntas con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), proporcionando a Venezuela una producción crucial de crudo e ingresos en medio de su crisis económica.

La crisis económica de Venezuela, el mayor exportador de petróleo de América del Sur, ha venido empeorando desde el desplome de los precios del petróleo a nivel mundial, dejando a un gobierno decadente contra las cuerdas y sin su mejor carta para buscar una mejoría.

Esto también propició una nueva escalada de protestas en medio de una tensa situación política. Durante las mismas, más de una docena de personas han sido asesinadas en enfrentamientos casi diarios entre fuerzas de seguridad y manifestantes que piden elecciones, la liberación de activistas encarcelados y autonomía para un congreso dirigido por la oposición que recientemente fue relevado por el poder judicial, aunque de forma pasajera.

Por lo menos 10 personas también han muerto durante saqueos nocturnos mientras el presidente Nicolás Maduro acusa a los manifestantes de conspirar contra él.

No hay informes de disturbios que afecten las operaciones en los campos petroleros de Venezuela, a menudo aislados geográficamente. Aún así, algunas empresas han sido espantadas por la situación.

Statoil, que tiene una empresa conjunta en la región del Orinoco, extrajo de cinco a seis de sus empleados que permanecían en el país, según fuentes. El sitio web de la compañís dice que tiene 30 empleados en Venezuela, incluyendo personal local, aunque no está claro a cuántos venezolanos se refiere.

Algunos empleados expatriados de Repsol, que tiene un 40 por ciento de participación en Petroquiriquire con PDVSA y también participa en el Orinoco, ya han abandonado el país, aunque otros todavía permanecen allí, indicaron fuentes separadas. Repsol tiene alrededor de 10 empleados no venezolanos.

Statoil dijo que ha estado siguiendo la situación para garantizar la seguridad de su personal, incluyendo empleados locales y expatriados, aunque sus operaciones siguen su curso normal. Repsol, por su parte, no respondió a las solicitudes de detalles.

Chevron declinó hacer comentarios sobre cuestiones de seguridad de su personal, mientras la compañía rusa Rosneft dijo a Reuters el martes que “la situación política interna en Venezuela no afecta el funcionamiento de la empresa y las obras se llevan a cabo según lo programado”.

Operaciones de alto riesgo

La turbulencia política dificulta todavía más las condiciones que las empresas petroleras encuentran para mantener operaciones en países de alto riesgo en regiones como América Latina, África y Oriente Medio. Estos mercados suelen obligar a las empresas a pagar considerables primas a los expatriados que llevan allí y emplear personal de seguridad especializado para protegerlos.

Chevron aconsejó el año pasado a sus expatriados que viven en Venezuela que se trasladen con sus familias a otros lugares, de acuerdo con fuentes de la compañía.

La ola de crimen que padece Venezuela ha golpeado durante mucho tiempo al personal extranjero. El empeoramiento de la escasez de bienes también está haciendo al país cada vez más inhóspito.

Casi todos los altos ejecutivos petroleros chinos se mudaron a la vecina Colombia hace aproximadamente un año debido a que fueron atacados con frecuencia por secuestradores, añadió otra fuente.

Los ejecutivos de petróleo extranjeros que permanecen en Caracas suelen estar restringidos a vivir en ciertas áreas, a veces impedidos de viajar tras el anochecer y obligados a moverse en vehículos blindados.

Las movilizaciones recientes de compañías petroleras extranjeras recuerdan la salida del personal extranjero de las petroleras en Venezuela en medio de las protestas de 2014. Esas manifestaciones finalmente se marchitaron debido a la fatiga de los manifestantes, una dura respuesta gubernamental y que el malestar no se extendió a las áreas más pobres.

En Chevron, que participa en dos proyectos petroleros en el Cinturón del Orinoco, los expatriados se mantienen por ahora, pero la compañía estaría vigilando para considerar algún cambio.

La embajada de Estados Unidos en Caracas recomendó la semana pasada a sus ciudadanos que viven en ese país que eviten las áreas donde las manifestaciones pueden estallar espontáneamente, ya que las protestas pueden resultar en actos violentos.

Con información de REUTERS.