Congreso de Paraguay termina en llamas tras darle paso a la reelección presidencial
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Congreso de Paraguay termina en llamas tras darle paso a la reelección presidencial

El senador del Partido Colorado, Julio César Velázquez, con el apoyo de algunas bancadas oficialistas, se autoproclamó presidente del Senado de Paraguay para promover una enmienda constitucional que fue rechazada por decenas de manifestantes, quienes incendiaron las instalaciones del Congreso al concretarse la iniciativa.

El funcionario político recibió el respaldo de 25 senadores, quienes también accedieron inmediatamente a aprobar todas y cada una de sus diferentes reformas encaminadas a permitir la reelección presidencial. El grupo simpatizante quiere que el actual mandatario, Horacio Cartes, pueda continuar en la jefatura de Estado de Paraguay durante el próximo periodo.

Desde la página oficial del Senado, el presidente legítimo, Roberto Acevedo, denunció junto a otras 13 personas la “usurpación de las funciones públicas” por parte de Velázquez y los demás senadores que apoyaron su accionar, quienes sin haber dado inicio a la sesión y aún estando en presencia del presidente y vicepresidente del Senado optaron por tomar el control.

El comunicado aseguró que las actuaciones en cuestión constituyen un delito penal público, además de que “agreden de manera irreparable el sistema democrático vigente” en Paraguay. Por tanto, sostiene que los hechos consumados y faltos de autoridad deberían ser sancionados “con todos los medios legales previstos en la Carta Magna”.

Antes de tomar el poder del legislativo, Velázquez le habría solicitado al presidente del Senado hacer lugar a una sesión extraordinaria para discutir la enmienda constitucional. Ante su negativa, el senador del Partido Colorado decidió autoproclamarse como la máxima autoridad de la Cámara.

Lo preocupante, es que la medida que aprueba la enmienda constitucional ahora deberá ser ratificada por la Cámara de Diputados, en donde la mayoría es oficialista.

Las reacciones por parte de los detractores del oficialismo no se hicieron esperar. Las fuertes disputas que se han registrado en los últimos meses en Paraguay se intensificaron ante la posibilidad de habilitar la reelección presidencial.

A las afueras del Congreso se dieron cita más de dos mil personas para protestar en contra de lo que califican como un “acto inconstitucional”. Los protestantes lograron ingresar a las instalaciones y luego de saquearla, le prendieron fuego. Hasta el momento el presidente no se manifestó al respecto.

Si bien el jefe de Estado no se mostró entusiasta desde un principio con la reelección presidencial, si declaró que la única manera para que eso ocurriera era a través de la enmienda constitucional; idea que el partido oficialista no dejó pasar por alto, aún cuando Cartes manifestó no estar dispuesto a perder su tiempo esperando a que la reforma fuera aprobada por los diferentes sectores políticos.

De no ser aceptada, la enmienda el único camino que le quedaba al Partido Colorado era promover la reforma de la Constitución política del país.

En el último año, el grupo oficialista presentó ante el Congreso dos proyectos para impulsar la reelección en Paraguay. El primero no alcanzó a ser debatido y se procedió a su archivo, y en el segundo se pidió una nulidad por considerar que el Partido violó el reglamento interno de la Cámara que prohíbe presentar de nuevo y en menos de un año, un proyecto de ley que inicialmente fue descartado.