Manifestantes violentos estropean los reclamos legítimos en Venezuela
Share this on

Manifestantes violentos estropean los reclamos legítimos en Venezuela

Manifestantes venezolanos bloquearon durante casi ocho horas una vía de Caracas la capital de Venezuela, en un plantón que buscaba mostrar oposición y resistencia mediante desobediencia civil al gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Sin embargo, jóvenes encapuchados habían llenado la carretera de escombros ardiendo, saqueado un almacén del gobierno, incendiado dos camiones y robado equipo médico de una ambulancia al final de la tarde, en hechos que empañaron la protesta pacífica del resto del día.

Las manifestaciones entran en su cuarta semana, y están siendo afectadas por la violencia callejera a pesar de los pedidos claros de los líderes opositores a hacer protestas pacíficas y la condena de los mismos a los actos de vandalismo.

“Esto no es una protesta pacífica, están dañando algo que pertenece al estado y podría ser usado para ayudar a uno de sus propios familiares”, dijo Wilbani León, jefe de un equipo de paramédicos que presta el servicio de ambulancia en las carreteras de Caracas.

La violencia diurna es un presagio de los cada vez más comunes saqueos nocturnos de negocios en zonas obreras de Caracas, una señal de las perturbaciones del orden público que se generan de forma paralela a las manifestaciones, algunas veces impulsadas por el hambre creciente.

La lucha hasta ahora infructuosa de la oposición para contener sus facciones violentas ha ayudado a Maduro a matizar a sus contradictores como un grupo de matones que conspiran para derrocarlo.

Desobediencia civil, protesta violenta

Los disturbios han matado al menos a 29 personas hasta el momento en Venezuela, pese a que la gran mayoría de manifestantes evita la violencia que suele comenzar cuando las marchas están por terminar o después de que las fuerzas de seguridad dispersan las protestas.

Eso da paso a pequeños grupos de manifestantes, muchos encapuchados, que prenden fuego a la basura y arrancan puertas o arrastran latas de construcción para levantar barricadas. Luego chocan con fuerzas de seguridad hasta que la policía y las tropas los dispersan disparando copiosas cantidades de gas lacrimógeno, que a menudo inunda edificios de apartamentos cercanos y en algunos casos hasta clínicas.

La oposición ha culpado de los disturbios a infiltrados plantados por el oficialismo para deslegitimar las protestas. Y es que incluso antes de que las manifestaciones se tornen violentas surgen tensiones entre los mismos manifestantes: los que buscan la desobediencia civil pacífica y los que buscan la confrontación, algunos de los cuales son venezolanos ordinarios enojados por la degradante situación.

“Si le preguntamos: “Señor Presidente, ¿sería tan amable de irse?” No va a irse”, dice Hugo Nino, de 38 años, quien trabajaba en una panadería pero perdió su trabajo después de que Maduro aprobara una resolución que impulsara el control estatal sobre la producción de pan. “Resistencia, protestando con ira; así es como tenemos que hacerlo”, sentenció.

Él y algunos otros miembros del plantón en la capital de Venezuela se irritaron ante los llamados de los líderes de la oposición a la no violencia.

Un grupo no relacionado recolectó troncos de árboles y escombros de metal para bloquear la calle. También cubrieron una sección con aceite, haciéndola peligrosa para las motocicletas de la policía.

A las 4 de la madrugada, legisladores de la oposición habían pedido a la multitud respetar la protesta como estaba planeada con megáfonos en mano.

La gente se mantuvo en calma hasta que se escuchó un disparo de gas lacrimógeno a lo lejos. Un pequeño grupo entró entonces en un complejo gubernamental que aloja camiones de carga y materiales de reparación de carreteras, y se hizo con materiales para hacer barricadas. El equipo de paramédicos que trabaja en el complejo —sin protección– no hizo nada para detenerlos, preocupados por su seguridad.

Se detuvieron a dos jóvenes tratando de robar un automóvil para incendiarlo, aunque más tarde sí se incendiaron dos camiones de carga.

Con información de REUTERS.