Maduro se refugia en el ALBA y recibe palmaditas en la espalda en medio de la crisis
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Maduro se refugia en el ALBA y recibe palmaditas en la espalda en medio de la crisis

Los aliados regionales de izquierda con los que todavía cuenta Venezuela se comprometieron a apoyar al asediado gobierno de Nicolás Maduro en una cumbre del Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en La Habana este lunes.

Allí, el presidente venezolano insistió en acusar a la oposición de recurrir a la violencia para sentar las bases de una invasión extranjera. “Rechazamos las agresiones y las manipulaciones concertadas contra nuestro aliado”, reza la declaración publicada por el bloque de 11 países del Caribe y América Latina.

La asociación fue fundada por Cuba y Venezuela hace 13 años, buscando contrarrestar la influencia estadounidense en América Latina.

En la reunión también se señaló a la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington, de haber intentado socavar la soberanía de Venezuela con sus frecuentes y duras críticas a Maduro.

El jefe de la OEA, Luis Almagro, pidió elecciones para restaurar la democracia en Venezuela, dada la crisis política e institucional que afecta al país.

“Condenamos el comportamiento intervencionista, ilegal y pro-imperialista del secretario general de la OEA”, dice el comunicado. El canciller cubano Bruno Rodríguez. agregó que preservar la independencia de Venezuela es “preservar la independencia, unidad y desarrollo de la región”.

“Este es un momento de unidad, paz y esperanza”

Durante un discurso de una hora y media, Maduro dijo que estaba abierto al diálogo, pero la oposición no. “La única manera de alcanzar la paz es a través de las palabras, a través del diálogo”, dijo. “Pero la realidad es que la orden que ha llegado desde Washington es de diálogo cero en Venezuela, para hacer estallar nuestro país y dar paso a una intervención extranjera”, sostuvo.

Los líderes de la oposición criticaron al gobierno por el uso arbitrario de la fuerza en la ruptura de las manifestaciones del lunes, denunciando el uso de gas lacrimógeno en una clínica de Caracas.

La muestra de solidaridad del ALBA se produce cuando Maduro se enfrenta a un nuevo recrudecimiento de su crisis interna y las críticas en el extranjero, así como a una primera semana sostenida de manifestaciones contra el gobierno en tres años, alimentada por una crisis económica y la erosión de la democracia.

El Tribunal Supremo de Justicia de ese país decidió a finales de marzo asumir las funciones de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición, pero el enardecido clamor popular e internacional lo obligó a retractarse.

El viernes, un ente de control bajo el poder del oficialismo inhabilitó al líder de la oposición Henrique Capriles para ocupar cargos políticos durante 15 años.

América Latina se ha alejado del populismo izquierdista hacia políticas de centro en los últimos años, por lo que el bloque del ALBA ha perdido aliados regionales de peso como Argentina y Brasil.

Venezuela ha sufrido una presión creciente durante las últimas semanas, no sólo de la OEA, sino también de países americanos y europeos, que han condenado su represión contra la oposición.

Con información de REUTERS.