Por la fuga de 23 pandilleros, el presidente de Honduras ordenó el traslado de 773 presos
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Por la fuga de 23 pandilleros, el presidente de Honduras ordenó el traslado de 773 presos

Tras la fuga de 23 pandilleros, el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ordenó movilizar a 773 detenidos. Por el hecho ya fue destituido el director de la penitenciaría nacional y los guardias que estaban a cargo del pabellón, aunque todavía se desconocen los medios que utilizaron los reos para emprender su huida.

Luego de la fuga, el presidente ordenó el traslado de 773 detenidos hacia la nueva cárcel de máxima seguridad El Paraíso, ubicada en Moroceli, a una hora de Tegucigalpa. En el operativo denominado como “Arpía III” participaron más de tres mil uniformados. Con la llegada de los reclusos se realizó oficialmente la inauguración del establecimiento.

Desde sus redes sociales el mandatario siguió de cerca el operativo que tomó por sorpresa a los detenidos:

Debido al éxito de “Arpía III”, Hernández ordenó el traslado de más reclusos a El Paraíso, la mayoría de ellos pandilleros de las diferentes maras. De hecho, al menos 77 reclusas de la Penitenciaría Nacional de San Pedro Sula también fueron enviadas hacia la cárcel de Támara, en las inmediaciones de la capital de Honduras.

Los prófugos se encontraban recluidos en la cárcel Marco Aurelio Soto, ubicada a media hora de la ciudad de Tegucigalpa. Todos hacen parte de la Mara 18, considerada una de las pandillas más peligrosas del mundo. Debido a su elevado perfil criminal, la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) emitió una alerta en toda la región.

Tras enterarse de la fuga, el mandatario Hernández decidió apartar de su cargo al director de la penitenciaría nacional, coronel César Augusto Nájera, y a los 12 guardias que estaban a cargo del pabellón. En el caso de encontrarlos responsables, el propio jefe de Estado se comprometió a entregarlos a la justicia.

Según La Tribuna, máximas autoridades le confesaron al medio que “el desorden en los centros penitenciarios es tan grande que de milagro no se fugaron más reos”. Y es que con la deserción de la cárcel Marco Aurelio Soto ya son cuatro las registradas en tan solo 15 días. Los otros episodios tuvieron lugar en el ‘Centro Psicopedagógico de Menores Renaciendo’, y en la penitenciaría de Choluteca.

En diálogo con ese diario, el portavoz de la Policía Nacional, Julián Hernández, informó que hay una recompensa de 300 mil lempiras (cerca de 13 mil dólares) para los ciudadanos que aporten información que permita dar con el paradero de los prófugos.

El diario El Heraldo tuvo acceso al perfil criminal de algunos de los pandilleros que aún son intensamente buscados por las autoridades. Dentro de los delitos que se le imputan a los prófugos se encuentran: porte ilegal de armas, homicidio, secuestro, extorsión, tráfico de drogas, asociación ilícita y sicariato, entre otros. 

Al enterarse de la fuga, algunos países vecinos como Nicaragua reforzaron su seguridad fronteriza para evitar que los reos ingresen al país de manera clandestina. Por el momento, las autoridades de Honduras no han informado los detalles de la huida, aunque se presume que los pandilleros de la Mara 18 contaron con la ayuda de los guardias penitenciarios.