Nicolás Maduro convoca una Asamblea Nacional Constituyente
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Nicolás Maduro convoca una Asamblea Nacional Constituyente

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el lunes una nueva asamblea nacional elegida popularmente con el fin de reescribir la Constitución, en un intento que la oposición criticó como una estrategia para aferrarse al poder en medio de fuertes protestas.

“No quiero una guerra civil”, dijo Maduro en un mitin de partidarios en el centro de Caracas, mientras que en otras partes de la ciudad las fuerzas de seguridad disparaban gases lacrimógenos a jóvenes que lanzaban piedras y bombas de gasolina.

Maduro invocó un artículo de la constitución venezolana que permite la reforma de todos los poderes públicos, como hizo su predecesor Hugo Chávez en 1999, poco después de ganar la presidencia.

“Convoco al poder constituyente original para lograr la paz que necesita la República, derrotar el golpe fascista y dejar que el pueblo soberano imponga paz, armonía y verdadero diálogo nacional”, dijo Maduro a sus partidarios.

Los opositores insistieron en que se trata de otro intento de marginar a la actual Asamblea Nacional dirigida por la oposición y mantener al impopular mandatario en el cargo en medio de la recesión y los disturbios que causaron 29 muertes en el último mes.

“Frente al anuncio del dictador del fraude constitucional de la asamblea constituyente, la gente debe ir a la calle y desobedecer esa locura”, dijo el líder de la oposición, Henrique Capriles. Más de 400 personas resultaron heridas y cientos más fueron arrestadas desde que comenzaron los disturbios a principios de abril.

Mientras que Maduro alega un complot respaldado por Washington, sus adversarios insisten en que se ha convertido en un tirano.

Más temprano el lunes, soldados de la Guardia Nacional dispararon gases lacrimógenos en un distrito del oeste de Caracas hacia cientos de manifestantes de la oposición que esperaban para marchar.

“Por cualquier razón están empezando a reprimirnos”, dijo el legislador José Olivares. Manifestantes se escondían detrás de árboles y muros mientras los legisladores de la oposición transmitían la protesta desde sus teléfonos. Olivares fue herido en la cabeza por un bote de gas, según la oposición.

“¡Nadie retroceda!”

Algunos con cascos de moto, gafas de natación o bandanas sobre la boca, arrojaron piedras y bombas de gasolina a la línea de seguridad, con un manifestante gritando “¡Nadie retroceda!”. Otros bloquearon caminos en la zona más rica de Chacao, en Caracas, con ramas y cercas.

Los opositores al gobierno exigen elecciones generales, autonomía para la legislatura (donde tienen mayoría), libertad para más de 100 activistas y políticos opositores encarcelados y un canal de ayuda humanitaria desde el exterior para contrarrestar la brutal crisis económica de Venezuela.

En el centro de Caracas, donde los socialistas tradicionalmente han celebrado sus manifestaciones, los partidarios del gobierno llamaron “terroristas” a los opositores.

“Los trabajadores están en la calle para defender a nuestro presidente contra los golpistas violentos”, dijo Aaron Pulido, de 29 años, trabajador sindical del departamento de migración de Saime, en el centro de Caracas, entre un mar de banderas rojas.

“Ellos destruyeron cinco oficinas de Saime en Venezuela durante el último mes … Nunca hay violencia en nuestras marchas”

El gobierno colocó cientos de autobuses para sus partidarios, pero cerró estaciones de metro en la capital y estableció barricadas, impidiendo la movilización de la oposición.

Algunos trabajadores del gobierno reconocieron que habían sido coaccionados para asistir a la manifestación a favor de Maduro del lunes. “Estamos aquí porque nos lo dicen, si no, hay problemas”, dijo a un periodista un empleado de 34 años de una compañía estatal de aluminio, justo al lado de un autobús después de un viaje nocturno desde el sur de Ciudad Bolívar, justo antes de que un supervisor cortara la conversación.

“¿Quién puede soportar esto? Tanta hambre, miseria, crimen (…) Los precios suben mucho más que el salario”, dijo la trabajadora de seguridad social Sonia López, de 34 años, en una manifestación de la oposición en el oeste de Caracas.

Con información de REUTERS.