Trágica final del campeonato de fútbol de Honduras dejó cinco muertos
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Trágica final del campeonato de fútbol de Honduras dejó cinco muertos

Un lamentable suceso empañó por completo la fiesta que se esperaba fuera la final del campeonato de fútbol de Honduras, entre los equipos de Motagua y Honduras Progreso. La sobreventa de entradas y la mala organización del evento dejaron como resultado la muerte de cinco personas y más de 20 heridos en las inmediaciones del Estadio Nacional de Tegucigalpa, máximo escenario deportivo de ese país centroamericano.

Según versiones de testigos que presenciaron los hechos, cientos de aficionados que se quedaron por fuera del estadio, que ya se encontraba completamente lleno, se enfrentaron a miembros de la policía, que a su vez tuvieron que soportar la arremetida de los furibundos hinchas. Entre las terribles imágenes que captaron diferentes medios de comunicación locales, se pudo ver a niños desesperados y asustados llorando, personas con crisis de nervios y una gran cantidad de desmayados tras la estampida.

La Prensa informó que la traumática situación “causó que varios asistentes resultaran sofocados y heridos en el ingreso del Portón 11, en donde incluso hubo necesidad de disparar chorros de agua a presión desde una tanqueta de la Policía para retomar el control de la situación”.

En cuanto a las identidades de las víctimas mortales, ese medio hondureño indicó  que dos de ellas, “identificadas como Olman Cálix Domínguez y Carlos Alfonso Torres Mendoza (58), fallecieron en la entrada del estadio, mientras otras dos perecieron al ser trasladadas al Hospital Escuela”.

Según señala El Heraldo, tanto Cálix Domínguez como Torres Mendoza “perecieron por asfixia en plena vía pública y sus cadáveres fueron embolsados ante los gritos y sollozos de sus familiares”.

Otra de las víctimas fue identificada como José Vidal Zúniga Espinoza, de 56 años y quien era el padre de un empleado del Hospital Escuela, lugar en el que murió. De las otras dos personas que murieron aún se desconocen sus identidades.

Inicialmente se había divulgado una versión en la que se especulaba que Jairo Martínez, presidente de la barra del equipo Motagua, habría muerto en la tragedia, pero finalmente la información fue desmentida por allegados al propio Martínez.

En el interior del estadio también se presentaron revueltas que dejaron por lo menos 27 heridos que fueron llevados por los bomberos y la Cruz Roja hondureña al centro médico más cercano.

Según reseñó La Prensa, “las autoridades no han confirmado si otros dos cuerpos de personas vestidas con la camisa de uno de los equipos y que fueron llevados directamente a Medicina Forense son de aficionados que se encontraban en el estadio al momento del incidente”.

Pese a la tragedia y el caos que se vivió, el partido se disputó y Motagua resultó campeón. Sin embargo Eduardo Atala, hijo del presidente del equipo ganador, aseguró mediante Twitter que ante lo acontecido previamente, “no había nada que celebrar”.