Texas prohíbe por su cuenta las ciudades santuario
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Texas prohíbe por su cuenta las ciudades santuario

El gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, promulgó el domingo una medida para castigar las “ciudades santuario”, a pesar de la petición de los jefes de policía de las ciudades más grandes del estado para no proceder con el proyecto de ley.

La medida de Texas se produce cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, ha hecho de la lucha contra la inmigración ilegal una prioridad. Texas, que tiene un estimado de 1,5 millones de inmigrantes ilegales —y la frontera más larga con México de cualquier estado de los EE.UU.–, ha estado a la vanguardia del debate de inmigración.

“Como gobernador, mi máxima prioridad es la seguridad pública, y este proyecto de ley promueve ese objetivo al mantener criminales peligrosos fuera de nuestras calles”, dijo Abbott en un comunicado. La ley entrará en vigor el 1 de septiembre.

La legislatura, dominada por los republicanos, aprobó el proyecto y envió la medida a Abbott a principios de este mes. Esta castigaría a las autoridades locales que no cumplan con las solicitudes de cooperación con los agentes federales de inmigración.

Funcionarios de la policía que se encuentran en desacato a la ley podrían enfrentar la destitución del cargo, multas y hasta un año de prisión si son condenados.

La medida también permite a la policía preguntar a la gente acerca de su estatus migratorio durante una detención legal, incluso por infracciones menores como cruzar indebidamente una calle.

Cualquier medida contra las ciudades santuario puede enfrentar un camino difícil después de que un juez federal bloqueó en abril la orden ejecutiva de Trump que busca retener fondos de las autoridades locales que no usan sus recursos para avanzar las leyes federales de inmigración. Los demócratas han advertido que la medida podría conducir a conductas inconstitucionales como discriminación racial.

Mientras tanto, grupos de derechos civiles han prometido luchar contra la medida de Texas en los tribunales. “Esta legislación es mala para Texas y hará que nuestras comunidades sean más peligrosas para todos”, escribieron los jefes de policía de ciudades como Houston y Dallas en un artículo de opinión en el Dallas Morning News a finales de abril. También dijeron que la inmigración era una obligación federal y que la ley extendería ya escasos recursos convirtiendo a la policía local en agentes de inmigración.

Los jefes de la policía dijeron que la medida ampliaría la brecha entre la policía y las comunidades de inmigrantes, creando una clase de víctimas silenciosas y eliminando el potencial de ayuda de inmigrantes para resolver o prevenir crímenes.

Uno de los patrocinadores del proyecto de ley, el representante republicano de ese estado Charlie Geren, dijo en el debate de la Cámara que el proyecto de ley no tendría ningún efecto sobre los inmigrantes ilegales en el país si no habían cometido algún crimen.

También añadió que en la actualidad no había ciudades santuario en Texas, y que la medida impediría que emergieran.

Con información de REUTERS.