Argentina ya tiene su primer bebé modificado genéticamente
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Argentina ya tiene su primer bebé modificado genéticamente

La ciudad de Córdoba estuvo expectante ante el nacimiento del que sería el ‘bebé perfecto’ de la Argentina. Con 3,4 kilos, y por cesárea, vino al mundo el primer niño modificado genéticamente de nacionalidad argentina. La progenitora, de 40 años, y el recién nacido están en buen estado de salud.

Para conseguir este logro, la Fundación Fecundart utilizó la técnica in vitro conocida como Sistema Genético Preimplantacional (PGS). A través de este método se le extraen células al embrión, con el propósito de determinar si la cantidad de cromosomas que posee es el correcto.

En entrevista con MDZ Radio, el especialista en reproducción de Fecundart, José Pérez Alzaa aseguró que no se alteró la genética del feto sino que se lo analizó cromosómicamente. Asimismo sostuvo que para asegurar que el embarazo llegue a término sin problemas, es importante constatar que el embrión implantado posea 46 cromosomas, ya que con un número mayor o menor presentaría fallas”.

“Lo que le brindamos con esta técnica es ganar tiempo, evitar riesgos con embarazos múltiples y abortos”

En diálogo con ese medio, el experto señaló que el método PGS le permite a las mujeres mayores de 40 tener un embarazo saludable y acelerar su proceso de fecundación. No obstante, el especialista aclaró que en Fecundart no utilizan herramientas selectivas para definir el sexo de los embriones.

Aunque el nacimiento del bebé en la ciudad de Córdoba fue de conocimiento público, la técnica es utilizada por algunas clínicas de reproducción in vitro desde hace casi dos décadas, aunque la Fundación Fecundart es la primera de las clínicas del interior del país que tiene acceso a esta tecnología.

Debido al elevado costo del examen, unos 2.500 dólares, no todas las personas que buscan ser padres tienen acceso al mismo. Sin embargo, Pérez afirmó que algunas obras sociales cubren este tipo de tratamientos cuando ‘la pareja es portadora de algún problema cromosómico.

Ante la novedad del caso hay quienes sostienen que la mujer de 40 años acudió al método para modificar al feto porque presentaba el desorden genético que desencadena el síndrome de Down.

Objeciones religiosas

En información del diario El Intransigente se cita la posición reciente del Papa Francisco al respecto, destacando el trabajo que realiza la ciencia para tratar diferentes  anomalías. Sin embargo, cuestionó el hecho de que sean descartados los embriones durante el proceso de fecundación.

Al respecto, el sumo pontífice sentenció: “Ningún fin, incluso noble en sí mismo como la previsión de una utilidad para la ciencia, para otros seres humanos y la sociedad, puede justificar la destrucción de embriones humanos”.

Las declaraciones fueron realizadas en el marco de la visita que recibió el Papa Francisco por parte de un grupo de enfermos, entre ellos una argentina de 15 años que padece la enfermedad de Huntington. Este desorden genético presenta diversos síntomas como la pérdida del habla, movimientos involuntarios, demencia precoz y parálisis, entre otros.

Hasta el momento la ciencia no ha encontrado una cura para esta anomalía. Según información del medio, “la prevalencia estimada de esa enfermedad, a nivel mundial, es entre 5,5 y 8,5 personas cada 100.000 habitantes”.