Aún no hay responsables de la bomba que mató a tres personas en Bogotá
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Aún no hay responsables de la bomba que mató a tres personas en Bogotá

Tres mujeres murieron y nueve personas más resultaron heridas luego de que un explosivo fuera detonado en un baño de un concurrido centro comercial en Bogotá, la capital colombiana, este sábado.

El Centro Comercial Andino, ubicado en una zona exclusiva de Bogotá, fue evacuado después de la explosión, que ocurrió alrededor de las 5 de la tarde, hora local, en el baño de mujeres. El centro comercial estaba lleno de gente que compraba regalos antes de las celebraciones del Día del Padre el domingo.

La policía dijo que el dispositivo fue colocado en un inodoro de un baño del segundo piso. El presidente Juan Manuel Santos denunció el ataque y prometió llevar a los responsables ante la justicia. “No dejaremos que el terrorismo nos asuste”, dijo Santos desde el interior del centro comercial.

“Los bogotanos deben sentirse seguros y protegidos, no bajaremos la guardia, pero no debemos entrar en pánico, eso es lo que quieren los terroristas”

Una de las víctimas fue una mujer francesa de 23 años que se había ofrecido como voluntaria en una zona pobre de la ciudad, dijo a periodistas el alcalde de Bogotá, Enrique Penalosa.

Las calles que rodeaban el centro comercial estaban cerradas y los edificios fueron despejados mientras las ambulancias corrían a la escena y los agentes de seguridad trataban de establecer quién era el responsable de la explosión. Los especialistas antiexplosivos peinaron el área para descartar la existencia de dispositivos adicionales.

Las fotografías en las redes sociales mostraban a una mujer caída contra la pared en un charco de sangre, y lo que parecía ser un fragmento de metal que le perforaba la espalda. Delante de ella había otra mujer con la pierna rasgada por encima de la rodilla.

Otra imagen mostraba el cuarto de baño destruido con una barandilla manchada de sangre y escombros esparcidos por el suelo.

La seguridad ha mejorado en Bogotá en términos generales a lo largo de la última década, a medida que la policía y el ejército aumentaron la vigilancia y pusieron más oficiales en las calles. En algún momento todas las bolsas se revisaban a la entrada de centros comerciales, pero esta práctica ha sido ampliamente reducida en los últimos años.

Los perros rastreadores siguen revisando los coches en las entradas de las instalaciones de estacionamiento en la capital.

El acuerdo de paz firmado el año pasado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo guerrillero del país, levantó la confianza de que los ataques con bombas podrían cesar.

El segundo grupo insurgente más grande del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), explotó en febrero una bomba en Bogotá, hiriendo a decenas de policías. Sin embargo, ese grupo, que actualmente negocia la paz con el gobierno, condenó el ataque contra civiles y negó su autoría.

Las autoridades dijeron que hubo amenazas de ataques en Bogotá por parte del llamado Clan del Golfo, un grupo de excombatientes paramilitares de extrema derecha que trafican con drogas.

Con información de REUTERS